Una pesadilla en catalán.

La investidura de Mas se celebrará esta semana y será posible por el acuerdo alcanzado ayer entre CiU y ERC. Se han salvado las diferencias para un acuerdo que se propone celebrar una consulta por la independencia de Cataluña en 2014 y dar en este tiempo los pasos para preparar la secesión de España. Nada extraño es que hayan alcanzado un acuerdo que se veía venir, pero sí que preocupa lo poco que se sabe del resto del acuerdo, apenas unas declaraciones de Oriol Junqueras, lider de ERC, anunciando que se han pactado cambios económicos y sociales para Cataluña. Para echarse a temblar, porque CiU y ERC están en las antípodas programáticas y no puedo imaginar que el electorado moderado de Convergencia asuma el ataque brutal que van a sufrir por las políticas que propondrá una formación de la izquierda extrema. Más impuestos, más sector público, menos liberalismo es la receta de Esquerra para apresar a CiU, lo que hará que Cataluña se suma en una etapa de previsible recesión y aislamiento, todo lo contrario de lo que una sociedad moderna debe alcanzar.

 Todo es tan grave que parece una pesadilla. La locura por la independencia de Artur Mas, le ha llevado a abdicar de las políticas y los principios de un partido nacionalista moderado, en el espectro del centro derecha y defensor de los sectores más moderados y de la burguesía catalana. Por “sostenella y no enmendalla”, Mas se ha entregado a una formación radical, de izquierdas, que para nada comparte el modelo económico y social de los convergentes. Todo esto es subrealista y se basa en una consulta que no se puede celebrar, que ataca al estado de derecho en sus planteamientos y además tiene un resultado muy incierto. Todo forma parte de la huída hacia delante de un dirigente político que, asfixiado por su propia incompetencia, capitaliza una protesta nacionalista que obtiene una respuesta masiva porque une catalanismo y malestar ciudadano. Es un mal sueño que un Gobierno se construya contra España, por tanto contra Cataluña, y que anteponga ambiciones a realidades. Si esta locura saliera adelante, el empobrecimiento de Cataluña sería histórico, porque la vida fuera de la Unión Europea es un frenazo al futuro y la entrada en la segunda división del mundo desarrollado. Hacia ese mundo acaban de dar los primeros pasos dos políticos «iluminados», incapaces de anteponer el interés de Cataluña al suyo propio. 

1 comentario

  1. Parece mentira que se vaya a dar oportunidad otra vez de tocar poder a Esquerra Republicana que fue la mayor rémora del tripartito y a quien se debían todoas las propuestas que hicieron que Cataluña fuera la comunidad más endeudada de España.Ahora vuelven como los grandes salvadores de esta tierra y para colmo de la mano de un partido de derechas.Tenemos un futuro muy negro y esta etapa que puede comenzar puede ser un verdadero horror.Cataluña jamás ha sido un territorio hostil ni incumplidor con las leyes y ahora nos estamos convirtiendo en unos antisistema que lo vamos a lamentar mucho en un futuro.

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