Si en el propio PSOE no se ponen de acuerdo en quién tiene en este momento el mayor nº de delegados al Congreso Federal, difícilmente los ciudadanos de a pié podemos tener claro en qué lugar están las cosas. Tanto Rubalcaba como Chacón, consideran que tras los congresos provinciales de este fin de semana, han logrado más apoyos y ambos cifran la ventaja sobre el otro en algo más de 120 delegados. Nada está claro, ni sobre lo que puede pasar en el Congreso, ni sobre la incertidumbre total que planea sobre el futuro del partido…
Les guste o no a los socialistas, hoy por hoy son un partido noqueado que trata de encontrar su sito. Todo ello da cierta luz verde al PP en el arranque de la legislatura, porque su crisis interna devora la actividad opositora que debería estar realizando. Urge la celebración del Congreso, porque urge una tarea de oposición en un momento tan crucial como el que vivimos, donde todos tienen que aportar. El gran peligro es que el Congreso no solucione las cosas, porque lo que vemos es que aquí hay un debate de personas y lo importante son las políticas, el proyecto de ponencia marco, el futuro del PSOE y su papel en la España de la crisis.
Analizando este fin de semana los congresos provinciales socialistas y tomando como referencia federaciones tan importantes como las de Madrid o la de Sevilla, veo que no hay demasiados elementos que hagan pensar que se han votado delegados al Congreso para Rubalcaba o para Chacón, sino para posicionarse de cara a los posteriores congresos regionales o provinciales. Es como si los socialistas no hubieran pasado página y estuvieran más pendientes de pasar factura por las políticas realizadas por los oficialistas durante la pasada legislatura. Cada cual decide su futuro, pero si lo que pretenden muchos es un ajuste de cuentas con la etapa Zapatero, el resultado será una herida abierta, un Congreso fallido y un anclaje en la oposición por mucho, mucho tiempo.
Ningún partido puede frotarse las manos por el galimatías en el que está metido el PSOE. Sería un error porque equivaldría a pensar en una especie de “patente de corso” para actuar, que aunque sea lo mejor y lo más adecuado, necesita del punto de vista, las puntualizaciones y aportaciones que pueda hacer el principal partido de la oposición. De la crisis salimos todos y por responsabilidad el PSOE debe revisar cómo está llevando el proceso precongresual, porque lo visto hasta ahora es una guerra por el poder y un “quítate tú para ponerme yo”.
No entiendo que el Psoe no haya comprendido el mensaje que los ciudadanos le han dado por no estar a lo que tenían que estar y siguen perdidos en batallas y guerras de dentro.Este proceso les puede provocar tal daño que no se recuperarán en mucho tiempo y eso es muy malo en una sociedad que cada vez contempla con más lejanía las batallas de los políticos.Como bien dices en tu artículo de hoy en el fondo esta guerra de personas traduce que hay dos formas de entender la política desde las filas socialistas y eso supone que va a haber guerra abierta durante mucho tiempo.Carme Chacón es el modelo de Zapatero,la improvisación y la imagen y todo apunta a que va a dar la sorpresa lo que nos indica sobre lo que le espera al socialismo en los próximos años.