A medida que avanza el año se confirman los peores augurios. Sabíamos que 2012 iba a ser un año muy duro, pero todo es susceptible de empeorar… No es que me inunde hoy con la visión pesimista de la situación, es que pocos resquicios hay para el optimismo. Así va a resultar muy difícil tirar para adelante, porque el optimismo, Zapatero bien lo sabe, no es por sí mismo la mejor herramienta para superar la crisis; pero utilizado de forma responsable puede ser un coadyuvante importante para asumir ciertas medidas.
El Banco de España echó ayer un jarro de agua fría sobre todas las previsiones y fijó en 1,5% la caída del PIB este año, una recesión en toda la regla, que es verdad que está lejos del -3,5% del 2009, pero lo malo es que ahora llueve sobre mojado y se suma esta nueva recesión a la que ya teníamos instalados… Para empeorar más las cosas, el Fondo Monetario Internacional rebaja el PIB hasta el -1,7% y llama la atención sobre una posible crisis de solvencia de nuestro país y a finales de esta semana la EPA se prevé demoledora, un golpe de gracia que agrava el mayor problema de los españoles: el paro.
Ante este panorama, el Gobierno de Mariano Rajoy va a tener que estudiar muy a fondo sus estrategias y justificar sus medidas para que los españoles las comprendan. Esperemos que el viernes se apruebe una reforma laboral que ofrezca confianza a los mercados, y que empiecen a aparecer otras medidas que puedan resultar eficaces para salir de la crisis. Los ciudadanos sabemos que hay que hacer sacrificios, pero no se pueden ser sólo sangrar los bolsillos. Hay que reformar las administraciones, empezar a buscar soluciones al inmenso coste de la sanidad y a la vez hay que intentar dinamizar el mercado laboral a través del fomento de los emprendedores y de la no paralización de la actividad pública.
Sabemos que no podemos gastarnos lo que no tenemos y que la falta de cabeza de haberlo hecho durante muchos años, es en parte la causa de esta crisis galopante que se ceba con nuestro país. Seguro que el nuevo Gobierno es consciente de que frenar el gasto público y vaciar los bolsillos de los ciudadanos es la receta más perversa, porque frena en seco la economía y con ello la posible creación de puestos de trabajo… Estamos en el arranque de la legislatura con una herencia recibida que es una auténtica bomba de relojería, la peor que jamás se ha recibido. El PP sabía que la gestión socialista había sido mala, pero posiblemente no imaginaba que fuera tan nefasta. La tarea a realizar, que se presumía muy dura, se revela ahora como milagrosa y casi sin periodo de gracia, porque el desastre heredado es tal, que casi no hay ni tiempo para tomar decisiones que deberían ser muy estudiadas. La irresponsabilidad de Zapatero, retrasando seis meses el adelanto electoral, se demuestra ahora que fue una especie de capricho letal que gravita sobre el Gobierno de Mariano Rajoy, que se pone a prueba todos los días y desde el primer día. Sin duda el gabinete tendrá que afinarse y tirar de todo su poder tecnócrata, que es mucho. Esperemos que por el bien de todos, acierte.
Estoy totalmente de acuerdo, pero aun estoy más convencido de que aunque el camino sera duro, la situación se reconducira y saldremos adelante.
Pues el camino que lleva este gobierno es el de asfixiar a los españoles y a todos los sectores que tengan relación con lo público.Van a parar la economía y nos van a hundir un poco más de lo que ya estamos.Tanto controlar el gasto público no va a tener el resultado esperado porque va a frenar el comercio y la actividad ya que no están para nada dinamizando la economía ni primando a los empresarios.Como siga así este gobierno va a hacer bueno al de Zapatero.