De verdad que no lo entiendo. No comprendo cómo en el Congreso de los Diputados, los miembros de la Diputación Permanente son incapaces de entender que los políticos han de ser los primeros en dar ejemplo y que determinadas actitudes, que pueden ser percibidas por la población como un lujo, deben de ser suprimidas. Pues lejos de todo ello, la Diputación Permanente del Congreso acaba de decidir que sus Señorías en la próxima legislatura tendrán una tableta IPad en lugar de un ordenador portátil. Las razones, que es más cómoda y puede facilitar el trabajo en movilidad.
Nadie discute que tengan que tener un dispositivo informático móvil para realizar su trabajo, pero sabemos que un Ipad es más caro que un portátil y sobre todo, que la preciada tableta informática de Apple es percibida por un buen número de ciudadanos como ese objeto que desean y que su economía no le permite adquirir. Si además el Congreso les da la conexión móvil a internet, un Adsl para que tengan wi-fi en sus casas y un smartphone de última generación, la mayoría IPhone, estaremos ante una situación que no es muy comprensible en tiempo de crisis.
La Diputación Permanente debería dejar todos estos concursos de subministros para los próximos responsables políticos y además tener mayor sensibilidad sobre lo que pueden pensar los ciudadanos, porque estos pequeños detalles son percibidos como casos de trato preferente y de aprovechamiento de la posición. Que les den estos dispositivos móviles, los más deseados del mercado sobre todo para los más jóvenes, es para muchos un signo de abuso, sobre todo porque los paga una institución con el dinero de todos.
Hay que hacer desde la política un serio esfuerzo por ponerse al lado y al nivel de los ciudadanos y comprender sus situaciones; entender que no pueden estar protagonizando episodios que se pueden interpretar como trato de favor en razón del cargo. Apretarse el cinturón es para todos y en todo. Vivimos momentos muy duros en los que hay que dar ejemplo y los primeros en hacerlo han de ser los políticos. Si hay que trabajar más, deben ser los primeros en hacerlo; si hay que arrimar el hombro, también en la primera línea. El ejemplo es primordial para que todos entendamos que hay que tomar medidas duras y dolorosas. Desde luego el Congreso de los Diputados no da con estos detalles el mejor ejemplo, y es una pena que no lo haga.
Con 5 millones de parados parece mentira que se tomen estas decisiones que invalidan a los politicos que la toman para cualquir tipo de gestión.La única conclusión que tenemos que sacar es que son unos trincones que solo buscan su beneficio y que carecen de la sensibilidad que en estos momentos necesita España.Son unos jetas y unos desahogados y hay que echarlos para limpiar la vida pública.