Hoy se clausura en Burgos iRedes, la tercera edición de este congreso de redes sociales, que ha convertido a la capital castellanoleonesa en el centro mundial de las redes de habla hispana. No en vano se trata de una cita que lleva el apellido “Latinoamericano”, y que cuenta con un importante número de participantes y ponentes del otro lado del Atlántico.
Son más de 400 los congresistas de una cita en la que se habla mucho de Twitter, Tuenti, Facebook, Linkedin, Flickr, Foursquare… y de tantas otras redes sociales. Pero sobre todo se habla de la plataforma y de su futuro, de una realidad de hoy con un mañana impredecible ya que evoluciona a tal velocidad, que hasta los más avezados y visionarios se ven desbordados por sus avances.
Dijo ayer Sebastián Muriel, responsable de relaciones institucionales de Tuenti, que los jóvenes han demostrado por dónde van sus apuestas en comunicación y que es a los desarrolladores y a los gestores de las nuevas herramientas de comunicación, a quienes compete interpretarles y ofrecerles soluciones. La apuesta hoy está basada en la movilidad que, además, es una de las claves del papel de las redes como transmisoras de información. Nada se entiende sin el móvil y para navegar por la red ya no es necesario un potente ordenador de sobremesa, ni siquiera un portátil; sí un terminal que nos ponga al alcance de la mano, literalmente, todo el potencial de internet.
Escuchar a los ponentes e intercambiar opiniones con los participantes pone de manifiesto que estamos ante un mundo que muchos usamos, pero del que aún está por ver su enorme potencial. Hay un nicho de trabajo, de autoempleo en este campo, que puede ofrecerse a la sociedad como una posible solución laboral, aportando nuevas plataformas de información e intercomunicación con resultados, posiblemente sorprendentes. La clave está en acercarse a él sin miedo, con espíritu emprendedor, viendo el lado positivo de las cosas y asumiendo que su manejo y desarrollo supone un cambio en nuestra arquitectura mental, que está demasiado acostumbrada a que nos lo den todo hecho. El límite lo pone nuestra imaginación, nuestra capacidad de emprender, nuestra vocación de ampliar los contactos en una aldea global, que cada vez es más global. Todos somos emisores y receptores en la red. Todos somos potenciales usuarios y todos debemos ser responsables en su uso, manejo y disfrute.
Las redes son un espacio de libertad. Hoy lo comprobaremos cuando Yoanni Sánchez, la blogger premiada en la primera edición de iRedes que aún no ha podido recoger el premio porque durante cinco años el Gobierno cubano no la dejó salir del país. Ella creyó en internet como elemento de libertad, como vehículo para desenmascarar a quienes pisotean los derechos humanos y niegan otra verdad que no sea la suya…
A la espera de su emocionante testimonio, bueno será prestar atención a las sesiones de este congreso que mantiene un gran nivel y demuestra que en Castilla y León sabemos estar a la vanguardia de los mayores avances en comunicación personal y colectiva. Negarse a entender el papel de las redes sociales, es negar la evidencia, cerrar la puerta al desarrollo, ponerse la venda en los ojos y, en definitiva, estar fuera de juego en un mundo tan rico y de tanto futuro como internet.