Es difícil hacer las cosas peor. De un plumazo y por una desmedida ansia de poder y de liquidar al adversario, el PSOE se ha cargado los principios, una parte de la muy poca credibilidad que mantenía, la autoridad, la capacidad de diseñar estrategias y hasta el futuro político de algunos de sus dirigentes. De paso, se ha quedado sin alcaldía y sin grupo municipal en Ponferrada. Todo esto les ha pasado desde el pasado viernes, fecha en la que trató de arrebatar al PP la alcaldía de Ponferrada apoyándose en el voto de un condenado por agresión sexual. Y para más “inri” en el Día Internacional de la Mujer.
Las justificaciones para lo injustificable han sido ridículas, rozando el esperpento, han vuelto a cuestionar la capacidad de liderazgo de Rubalcaba y han obligado a inmolarse al Secretario de Organización, Oscar López, cuya carrera política queda seriamente tocada.
Parece mentira que un hombre que lo ha sido todo en la política de su partido se vea ahora tan cuestionado, pero esa es la realidad de un Alfredo Pérez Rubalcaba al que ya no obedecen ni los concejales de su partido. El PSOE se queda sin alcaldía y sin grupo en Ponferrada, pero además mantiene abierta una brecha muy importante en León y en el partido en Castilla y León. Lo malo es que nadie puede creerse que Rubalcaba no supiera nada de esta moción, porque de ella se viene hablando hace días en los medios nacionales y porque un colectivo de socialistas leoneses habían remitido, hasta en dos ocasiones, escritos a Ferraz oponiéndose a la moción.
Lo de Ponferrada es una pieza más del papelón de Rubalcaba en su partido, donde se le han subido a las barbas desde el PSC, el PSG y ahora paree que Patxi López lanza desde el PSE una ofensiva para disputarle la Secretaria General. A pesar de los momentos tan difíciles que se viven en la vida nacional y el evidente desgaste que está sufriendo el Gobierno del PP, el PSOE es incapaz de articular una alternativa seria y que merezca la confianza ciudadana. Ya no es el lastre Zapatero, es la contestación interna a Rubalcaba que está haciendo el más absoluto de los ridículos…