Una premisa básica en el ejercicio de la práctica política es que la solución de un problema no genere otro mayor. Una premisa que invalida para el ejercicio de la política es, como se dice coloquialmente, acudir a apagar un incendio con gasolina… Pues bien, ayer un político tan experimentado y preparado como Alfredo Pérez Rubalcaba, demostró que el tiempo pasa factura y demostró que ni es capaz de solucionar algo sin crear un problema mayor, ni es capaz de apagar un “incendio” tan grave como el que tenemos porque lo suyo es echar gasolina para atizarlo.
Cuando las noticias sobre un posible rescate nos cercan, cuando Europa se mueve cada vez con más inquietud por la situación de las autonomías en España, cuando el más mínimo sentido común nos indica que es más necesario que nunca unir fuerzas, llega el Secretario General del PSOE, nada menos que el número uno del segundo partido de España y líder de la oposición y propone una España federal como solución para frenar la deriva independentista de los nacionalismos. Es una falacia, porque Rubalcaba sabe que el federalismo es igualitario y los nacionalismos jamás aceptarían uno que no fuera asimétrico. Vamos, que propone abrir en canal el sistema autonómico vigente en el momento menos indicado y para nada… ¿Qué ha hecho en el fondo? Pues alinearse con las tesis de los independentistas en su interesada manipulación para demostrar que el sistema autonómico actual no funciona y que por tanto hay que dinamitarlo. En definitiva, da alas para seguir volando por el camino de la utopía.
Cómo habrá sido la cosa, que Elena Valenciano, esta sí con manguera y casco de bombero, ha tenido que salir a matizar y decir que “donde dije digo, digo Diego”, afirmando que el PSOE no quiere un cambio de la Constitución en este momento, sino previo acuerdo de todos y bla, bla, bla….
Contrastan estas actitudes con la que han adoptado los Presidentes Autonómicos del PP, que aunque saben que es imprescindible retocar el sistema de financiación autonómico en vigor, renuncian a poner en marcha el debate en este momento, porque las condiciones económicas son tan graves, que difícilmente se puede soñar con mejorar en este momento las condiciones para que lleguen más fondos a las comunidades.
Estas actuaciones de los responsables socialistas explican por qué los ciudadanos siguen sin confiar en ellos para poder gobernar. Van cuesta abajo y cada vez un poco más.
Todos los que defienden a Rubalcaba como político de estado se van convenciendo de que es un rufián dispuesto a todo con tal de tener poder.No solo participó en el hundimiento de España con Zapatero,sino que ahora se dedica a destrozar el PSOE y desde esa nave disparar contra el PP y no ayudarle para que España salga de la crisis.Si él no está en el poder no quiere que nadie triunfe aunque la nación se hunda.
Así le luce el pelo a la clase política…
En un varano tan plagado de incendios, por favor, el que venga con gasolina a echar una mano, que se quede mejor en casa…