Una espiral envenenada.

Hacía semanas que la prima de riesgo no copaba las primeras páginas de la actualidad. Para tranquilidad de todos este indicador se había ido relajando con el consiguiente respiro para la deuda que emite el Estado, pero ayer las cosas cambiaron y volvió el temido repunte. Coincide con tres hechos bastante relevantes. Por un lado las cargas policiales ante las puertas del Congreso de los Diputados; por otro el anuncio de Artur Mas del adelanto electoral y la posterior afirmación de que convocará un referéndum soberanista; y en tercer lugar, la publicación por el New York Times de un reportaje sobre España que da la imagen más mísera de nuestro país.
Los tres casos tienen un denominador común: dañan seriamente la imagen de España y minan aún más la confianza de los inversores. El resultado es que volvemos a tener que pagar más para financiarnos. De seguir así, lo ha reconocido el propio Rajoy, el rescate es imparable.
España está viviendo tiempos muy duros con importantes sacrificios para todos los sectores y ayer conocimos que se congelará en 2013 el sueldo de los funcionarios. No puede ser que por intereses irresponsables, todos estos sacrificios puedan ser en vano. No puede ser que profesionales del alboroto pongan en jaque a la policía y encuentren la complicidad de personajes tan nefastos como el máximo responsable de IU, que lanza la falacia de que los alborotadores fueron policías infiltrados. ¿Pero qué dirigentes políticos eligen algunos partidos?. ¿Dónde queda el sentido de servicio público y de defensa del interés de lo colectivo? Del caso Mas ya os he hablado estos días y no merece insistir sobre personajes tan nocivos para la política española… Pero la publicación del New York Times es más preocupante, porque se trata de uno de los medios de más prestigio en el mundo y sus noticias son ley para muchos ciudadanos. Sin duda el periódico se ha dejado llevar por esa corriente negativista que transmiten los ciudadanos con sus problemas y la clase política con su deriva.
Ayer la Vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáez de Santamaría, en la sesión de control al Gobierno respondió con gran acierto a su paisana Soraya Rodríguez, afirmando que los ciudadanos lo que demandan a los políticos no es que discutan entre sí, o se dediquen a cuestionar la labor de la policía, lo que demandan es que los grandes partidos se pongan de acuerdo en los grandes asuntos de Estado. Una gran verdad que hay que repetir para ver si de una vez se les mete a todos en la cabeza.

1 comentario

  1. Buen análisis. demuestra que tenemos problemas de confianza y explicas muy bien el porqué. Enhorabuena por tu clarividencia.

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