Es significativo que la Iglesia Católica esté cada vez más presente en los nuevos medios de comunicación. Podría decirse que Católicos 2.0 es una realidad cada vez más evidente y el paso definitivo lo acaba de dar el Papa Benedicto XVI con su @Pontifex, su twitter personal, que aunque es evidente que no será alimentado directamente por él, sí tendrá la inspiración directa de un Papa que ha demostrado que a pesar de sus 86 años, es consciente de que la comunicación es uno de los retos más importantes de la Iglesia.
Son muchas las webs que ya emiten contenidos específicamente religiosos, como la vallisoletana “Rezando voy”, que permite descargar oraciones para cada día. Las monjas de clausura que permanecen conectadas, que son muchas, aseguran que cada vez son más las personas que recurren a ellas para pedir que recen por sus intenciones. Las Dominicas de Toro, que llevan tiempo haciéndolo, comentan que la demanda es cada vez más creciente. Sumemos aplicaciones como “Salterio” para Ipad, que mantienen en contacto con el misal diario o con la web de Radio Vaticano, que sirve podcast en muchos idiomas del mensaje del Estado Vaticano.
Si la Iglesia tiene claro que su mensaje ha de ser universal, en la red encuentra el elemento clave para su difusión, máxime en un momento de crisis económica mundial, pero también de crisis de valores que hace que quienes más sufren tengan una tendencia a acercarse a la oración y a la Iglesia… A través de la red conocemos la obra social de la Iglesia que, pese a los detractores de la institución, hoy es clave para prestar ayuda a muchísimas personas que lo están pasando realmente mal. Con sus virtudes y sus defectos, hay muchas más luces que sombras y su presencia es hoy casi una necesidad por el bien que está haciendo.
@Pontifex crece y crece en número de seguidores a la espera del primer tweet del Papa el próximo 12 de diciembre. En pocas horas acumuló más de 200.000 seguidores, siendo el español la segunda lengua que más seguidores registra después del inglés. El Papa, por lo que representa en el mundo como un hombre de paz, da con su cuenta de twitter un espaldarazo de gigante a las nuevas tecnologías y demuestra que en la nueva comunicación, también hay espacio para la oración y para la reflexión interior… Tras la sorpresa inicial, creo que es una buena forma de llegar a los más jóvenes; y la Iglesia debería seguir esforzándose en estar más presente en en esas franjas de edad, con mensajes cercanos, reales y adaptados a nuestro día a día.