«No hay mejor desprecio, que no hacer aprecio»

Mariano Rajoy ha puesto un toque de sentido común en la polémica desatada con los guiñoles de Canal + Francia. Ante una provocación calculada lo mejor es no dar respuesta, porque “no hay mejor desprecio que no hacer aprecio”… Los franceses, muy chauvinistas la mayoría, saben que las tensiones con los españoles “venden”, es una rivalidad histórica, y por eso se han lanzado a la campaña contra nuestro deporte, en la seguridad de que iban a encontrar un caldo de cultivo muy preparado entre sus compatriotas.
Con los muy provocadores y poco imaginativos gags de los guiñoles, se cuestionaba la capacidad de nuestros deportistas para conseguir triunfos, que no tenían más remedio que recurrir al dopaje. España ha conseguido izar la bandera en muchísimas ocasiones en los Campos Elíseos en el Tour y acumula más triunfos en Roland Garros de los que jamás ha conseguido Francia. Para colmo somos campeones de la Eurocopa y del Mundial de Fútbol y dos de nuestros clubs, el Barça y el Madrid, tienen más fama y seguidores de lo que nunca tendrá jamás el campeón de la liga francesa…
Aprovechando la rocambolesca sanción a Contador, un programa satírico desata una dura crítica contra nuestros deportistas para desacreditarles. Tengamos en cuenta que es un programa de humor ácido, que arremete contra todo lo que se pone por delante y sus críticas y provocaciones no deberían salir de ese entorno… Lo que pasa es que procede de Francia y aquí también somos de sangre caliente y presas de nuestra particular rivalidad con el vecino francés, hemos puesto el grito en el cielo. Hacerlo en la vía deportiva tiene un pase, aunque sinceramente creo que era una provocación en la que no debíamos haber caído, pero hacerlo en la vía diplomática se me antoja un pelín exagerado.
Reconozco que me fastidia bastante que nuestro gobierno en no pocas ocasiones se haya sentido maniatado cuando los agricultores franceses han agredido a nuestros camiones y han tirado los productos españoles en las carreteras. Eso sí que debe indignarnos y movernos hasta donde haga falta para defender nuestros derechos. Pero que en un programa de humor se nos critique por nuestros éxitos deportivos, denota más envidia que otra cosa.
Por eso ayer me pareció que tanto el Rey como el Presidente del gobierno estuvieron a la altura de las circunstancias, porque supieron respaldar a los nuestros, apostar firme y seguro por nuestros deportes y nuestros campeones y además lanzar el mensaje de que lo que hay que hacer es volverles a ganar, porque esa es la mejor prueba de donde estamos unos y donde están otros. Lo dicho: “No hay mejor desprecio que no hacer aprecio”.

Publicada el
Categorizado como Blog

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *