Parece mentira que con lo que estamos pasando, haya políticos que piensen que la solución a los problemas es votar una vez más, cuando los ciudadanos hablaron hace poco más de medio año por el mismo motivo… Francisco Álvarez Cascos ha cortado por lo sano y ha convocado elecciones anticipadas en el Principado de Asturias. Menos mal que por lo menos lo ha hecho haciéndolas coincidir con las andaluzas, porque el galimatías de votaciones en nuestro país es tal, que no hay año que por unas u otras razones, los ciudadanos de algún territorio no tengan que acudir a las urnas. Así no hay quien gobierne, porque por mucho que nos empeñemos, los partidos políticos no son lo mismo cuando hay un horizonte electoral del tipo que sea.
En junio del pasado año las elecciones autonómicas en Asturias dieron como resultado un parlamento sin mayorías absolutas, con un mayoritario Foro Asturias que estaba llamado a formar gobierno. Lo malo es que era cuña de la misma madera, una escisión del PP asturiano, capitaneada nada más y nada menos que por Francisco Álvarez Cascos, quien fuera secretario general del PP y hombre de la máxima confianza de José María Aznar… No hay nada más cruento que una guerra cainita, y tal y como se presagiaba, el entendimiento con el PP en aquella Comunidad ha sido imposible; lo que utilizado muy inteligentemente por el PSOE para evidenciar las diferencias y patentizar un acercamiento del propio PP a sus posiciones. Como muestra está el rechazo a los presupuestos de Cascos…
No entraré en quién tiene la culpa, aunque si he de inclinar la balanza lo haría hacia Álvarez Cascos, porque es quien gobierna y quien debe mostrarse con mayor capacidad de diálogo, con más generosidad y con una decidida vocación de entendimiento, máxime cuando no había mayorías suficientes como consecuencia del resultado de las urnas… Cascos ha sido incapaz de entenderse con nadie. No ha habido acuerdos de ningún tipo y por tanto nada podía esperarse del debate de presupuestos. Puede que no le quedara otro remedio que tirar la toalla, pero no de la forma en la que lo ha hecho, sino presentando su dimisión y buscando un recambio en el Foro para presidir el Principado. Claro, que a lo mejor el recambio no existía, porque Foro Asturias sólo nació para oponerse al PP y evitar que este partido gobernara en la Comunidad.
En este momento unas elecciones anticipadas son irresponsables; es un proceso que no se puede consentir tan a la ligera porque es meter tensión nuevamente a la sociedad asturiana y empobrecer un poco más el Principado. Cascos no se ha dado cuenta de que el problema posiblemente sea él, que es incapaz de unir y que con el poco tiempo transcurrido, no es descabellado pensar que los resultados pueden no ser muy diferentes a los del pasado año… O sí, porque tal vez los ciudadanos piensen que lo mejor es depositar la confianza en formaciones más estables y que asuman la responsabilidad de gobernar aunque tengan que ceder en sus posiciones. Cascos ha demostrado que es incapaz de aflojar en nada, tal vez porque sus postulados tienen mucho que ver con una particular venganza y las estrategias contra alguien y contra algo, suelen estar abocadas al fracaso…
Francisco Alvarez Cascos ha sido una gran decepción para la política porque quién lo ha sido todo en el PP no puede poner a su partido contra las cuerdas.Saber retirarse a tiempo es una de las asignaturas que tienen pendientes casi todos los políticos en España porque lo que quieren estar mandando mientras vivan.La política se está emputeciendo en España a cuenta de que son los mismos los que quieren estar a toda cosa y Cascos lo demuestra como también lo hacen ahora en el Psoe Alfredo Pérez Rubalcaba y Carme Chacón.
Me gusta que ensalces la idea del diálogo. Por desgracia al político asturiano nunca le ha sobrado mucho de eso.
Por cierto lo que gana apple en esa foto tuya…