La cruda realidad.

Hoy no hace falta decir aquello de “por fin viernes”, porque llegamos al final de la semana con sólo dos días laborables. En nueve días en España, se han trabajado tres. Sucede en un país en crisis que debe buscar desesperadamente soluciones, pero que parece resistirse a privarse de los “puentes” laborables, en este caso un verdadero “acueducto”.

Se han alzado ya las primeras voces para pedir que las fiestas se unan a los fines de semana para evitar situaciones como las de esta semana. Soy consciente de que hay tantas posturas como personas se pronuncien sobre el asunto, pero la realidad es que también en esto hay que buscar soluciones.

Dicen los sindicatos que los convenios tienen sus horas de trabajo y haya puentes o no, habrá que cumplirlas. ¡Faltaría más!… Es una de esas afirmaciones de “perogrullo”, porque sólo faltaría que los puentes encima conllevasen reducción de la jornada laboral. Lo que no dicen estos sindicalistas es que no cuesta lo mismo mantener de forma continuada el proceso productivo, que parar y volver a arrancar, sobre todo en los procesos fabriles.

En este proceso de reformas en el que estamos metidos y que se concretarán en las próximas semanas, se debería incluir también el calendario laboral. Por favor, que nadie piense que lo que pido es que se trabaje más horas, sino que esas horas de trabajo se racionalicen al extremo. Pero no debemos engañarnos, el país se levanta trabajando, haciendo esfuerzos y es sabido que los trabajadores españoles tendremos que apretarnos el cinturón y trabajar algo más o cobrar algo menos, y esto último es lo que menos deseamos todos.

Estas medidas no son gratas y suscitan gran rechazo, pero todos los analistas coinciden en la necesidad de aplicarlas. A mi me parece que lo importante ahora es arrimar el hombro para salir de la crisis, ser conscientes de que tener trabajo, aunque sea un derecho, es un gran privilegio y en nosotros está colocar al país en velocidad de crucero y estar en los países de cabeza de la Unión Europea. Negar la evidencia, enrocarnos en no renunciar a nada puede ser una postura legítima, resistirse incluso de forma numantina, pero no por eso evitaremos que el país esté fatal, con un déficit galopante y sin poder gastar ni un euro más de lo que se ingrese, y eso incluye los 100 millones de euros diarios que el Estado dedica a intereses y amortizaciones de deuda y los 15 millones diarios que las autonomías dedican a intereses de su deuda. Esto hay que pagarlo, porque en caso contrario no podremos captar dinero para amortizar la deuda pendiente y entonces es la quiebra total… Más vale que nos vayamos mentalizando, porque ya no hay tiempo para practicar la política del avestruz o para huir hacia delante.

Publicada el
Categorizado como Blog

4 comentarios

  1. Efectivamente como tú bien dices amiga Mireia, este pais solo se puede levantar con esfuerzo , arrimar el hombro, pero eso de trabajar y levantar a tu propio pais no lo entienden los mandatarios de los sindicatos, ellos sólo busco su bienestar y su compensación económica a fin de mes. El trabajador les da igual que este sobre-explotado o que este en paro sin poder llegar a fin de mes. Otra gran cuestión de este pais es la famosa economia sumergida que como ya se sabe, este pais siempre ha sido el primero y puntero en el tema de la picaresca, pero luego todos queremos «chupar» de la vaca sin darnos cuenta de que la «Vaca» llega un punto que se acaba.
    Para buscar una solución y subir a este pais a donde se merece hace falta mucha mano dura y menos generaciones nini, pero eso es muy dificil cambiar una sociedad que ha sido corrupta desde los años de la transición.

  2. El esfuerzo de todos acaba por ser el de unos pocos y ese es uno de los mayores males que tiene España.Aquí se aprietan el cinturón unos pocos,se ajusta a los mismos de siempre y el resto a vivir.Solo había que ver estos días los edificios de las administraciones para comprobar como los moscosos han sido reclamados por muchos y se han montando unos puentes de escándalo.Así no se saca adelante un país y mientras no seamos capaces de cambiar la mentalidad y entender que la picaresca de El Lazarillo de Tormes está muy bien para la literatura pero no para nuestra vida real,no haremos nada.Este es un país de pícaros y todo lo que estamos pasando es la consecuencia de los abusos realizados.

  3. No entiendo al señor Pedro por qué asimila lo de los moscosos de los funcionarios con la picaresca. Los moscosos se dan según las necesidades de servicio.
    Ahora mismo estoy de moscoso, pero cuando estoy trabajando en lo mío me doy cuenta de que sí, D. Pedro tiene razón con lo de la picaresca que nos rodea en la sociedad.
    Lo de los recortes o apretarse el cinturón lo llevamos sufriendo los funcionarios desde la bonanza, que nadie se preocupaba en decir que nos subían el 1% o nos lo dejaban congelado.
    Al señor Pedro le diré que no meta a todos los funcionarios en el mismo cesto, el que esto suscribe no sale ni a tomarse el desayuno, actividad que critican mucho por ahí. Y no salgo a tomarme el desayuno porque el recorte implica mayor carga de trabajo al no reponer a los funcionarios que se jubilan. Lo que acabo de decir es completamente cierto, si hubiera dudas echen manos de los datos. Cierto es que puede haber una mala distribución de efectivos, pero de eso no tenemos la culpa los funcionarios.
    Y, por favor, cuando se hable de funcionarios, o de todo en general, comprobemos antes los datos, y si existe algún jeta denúncienlo.
    Saludos.

  4. Con respecto a lo que dices con respecto a los puentes improductivos habría que hacer algo, tienes razón, Mireia.
    Pero antes que eso habría que pensar en la manera de hacer productivo al español, ya que está demostrado que por muchas horas que trabaje no se asimila a productividad.
    Lo de los puentes -lo de eliminarlos tal y como están, digo- tiene detractores, por ejemplo el gremio de hostelería.
    Por otra parte hay que darse cuenta de otra cosa: las desigualdades se van a acelerar, el pudiente será menos pudiente si papá Estado no se mete de lleno en una reforma fiscal seria con tal de que salga a la luz la enorme bolsa de economía sumergida -que cita D. Pedro- y la poca conciencia fiscal del pudiente.
    Éste es un país de horteras, va dentro del arraigo español donde medra cualquier tipo sin conciencia que luego se permite el lujo de dogmatizar al resto con cuestiones que él mismo no se aplica.
    Lo de los recortes, por no insistir en ello, siempre afectan a los mismos, a ver si diversificamos también el beneficio de la bonanza cuando ésta acuda de nuevo a la economía patria.
    Saludos.
    Saludos

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *