La fallo emitido ayer por el Tribunal Superior de Justicia Europeo no deja lugar a duda: la Ley Hipotecaria española no se adecua a la normativa europea y supone toda una revolución para el momento actual, donde los desahucios y sus consecuencias han pasado a ser una gran preocupación para muchas familias.
No se puede desahuciar tan alegremente y aunque ya se habían tomado algunas medidas para evitar situaciones de vergüenza en nuestro país, el tribunal de la UE advierte al Gobierno de que es necesario renovar la Ley, algo que el ejecutivo de Mariano Rajoy ya tiene entre manos.
Lo que dice el Tribunal Europeo es que la norma española vulnera la protección que deben de tener los consumidores, que deberían tener opción a que los jueces pudieran tomar medidas cautelares en su favor, como por ejemplo la paralización del embargo, hasta que se estudiaran otras medidas que pudieran evitarlo. Pero no, en España bastaba con unos pocos impagos de cuotas hipotecarias para que se pudieran ejecutar embargos por procedimiento expres.
Aunque ya digo que la situación parece suavizada, el problema social que generan los impagos hipotecarios y la expulsión de las viviendas de muchas familias, son situaciones de franca injusticia que irritan doblemente a la población, porque las ejecutan las entidades bancarias. Soy consciente de que este es un asunto que se presta a la demagogia, porque el banco es el poderoso y el ciudadano el débil, pero es que la cosa no es tan sencilla… Naturalmente que las deudas hay que pagarlas y que no hacerlo debe conllevar la correspondiente penalización, pero es que la mayoría de los desahucios que se producen son consecuencia de una voracidad bancaria sin límites y de una complicidad de los gobernantes manifiesta. Aquí se ha dado créditos a todo el mundo durante una época sin pararse a pensar que había que devolverlos. Es más, se ha alentado desde los propios bancos a acceder a créditos hipotecarios para la compra de otros bienes como muebles, vehículos etc… Claro, ha venido la crisis y con ella el desastre. ¿Y qué ha pasado? pues lo opuesto, que se obliga a pagar o se desahucia y que no se concede un solo crédito ni “a tiros”.
Lo que dice la UE es que el consumidor debe tener protección ante estos casos, lo que obligará a los bancos a ser más cautos a la hora de dar los créditos. Aunque imagino que ahora a ellos les da lo mismo porque no conceden casi ninguno y en buena medida esta es la causa de que nuestra economía esté tan parada…