Volvió a subir el paro en febrero y ya rebasamos los 5 millones, lo que pone de manifiesto que la crisis todavía sigue muy viva y que hay que seguir trabajando para intentar superarla. No hay datos positivos, porque el paro vuelve a cebarse en febrero con los más jóvenes y de nuevo cae la afiliación a la seguridad social; aunque es menor la caída que la registrada en febrero del pasado año, lo que apunta a una leve, muy pequeña ralentízacion en la destrucción de puestos de trabajo.
Con estos datos no podemos por menos que mantener la preocupación por el principal problema que tiene España, un problema que no sólo es de hoy, sino que afectará gravemente al futuro, porque al ritmo que vamos se va a perder toda una generación de españoles que no van a entrar en el mercado laboral y que se verá abocada a una frustración personal que acabará siendo una auténtica frustración colectiva.
Ante esta situación hay que entender las medidas de ajuste que ha tomado el Gobierno y que son necesarias para hacer competitivo nuestro tejido laboral. Si se hubiera mantenido la rigidez laboral de años pasados, la destrucción de puestos de trabajo hubiera sido muy superior y la perspectiva de nuevos contratos sería inexistente. Sin embargo, aunque se siguen destruyendo puestos de trabajo, el pasado mes se realizaron casi 950.000 contratos, de los cuales casi 100.000 fueron contratos fijos. Si las reformas empiezan a funcionar, es imprescindible empujarlas y ello implica medidas que reactiven y estimulen la economía y por lo tanto el consumo. Y algo muy importante: hay que dejar a un lado las disputas políticas partidistas para volcar todo el esfuerzo en luchar contra el paro. Todo el esfuerzo o casi todo, pero desde luego no perder el tiempo en debates estériles que acaban por ser una cortina de humo, que sólo sirve para enmascarar problemas. Si los problemas no se resuelven, se enquistan y acaban por pudrirse. El Gobierno debe llevar la iniciativa, pero a la oposición y a las fuerzas sociales compete arrimar el hombro. Cada estadística del paro es un aviso. A ver si de una vez tomamos nota…