Ángela, afloja que te pierdes…

A Angela Merkel se le está yendo la mano en su papel de látigo para los países con más problemas económicos de la Unión Europea. Que ayer se presentara en Grecia con la chaquetilla de la victoria de la selección alemana sobre Grecia en la Eurocopa no deja de ser una provocación infantil bastante fútil. Su papel de «dama de hierro» sería positivo si a la vez utilizara el guante de seda, pero una cosa sin la otra desata las iras de muchos.
Hay que comprender que los países más previsores quieran asegurar que lo que ellos ganan no se lo gasten quienes no lo han sido, pero hay que empezar a ver por qué esos países no ganan, porque puede ser que ahora se les esté esté estrangulando en demasía…
El caso griego es aparte. La deriva política del país, el descontrol y el despilfarro de décadas ha llevado a Grecia a una situación límite que se perfila casi insostenible. Los ajustes son de tal nivel que acaban por no dejar vivir a los helenos, que tampoco están a la altura de las circunstancias con algaradas violentas que dan la imagen de un país en el caos. La respuesta del trabajo y del esfuerzo es la más sensata y con ello optimizar el dinero de los sucesivos rescates que van a cuenta y que por el momento se ven insuficientes para sacar al país de la crisis.
La situación de España no es la misma. No lo es. (Aunque haya sectores violentos y demagogos que quieran dar esa imagen). España reconoció tarde la crisis y es verdad que ha derrochado más de la cuenta, pero nada que se asemeje al caso griego… En España, con la llegada del PP al poder se ha dado un toque de seriedad a la gestión pública que se había perdido en los últimos años. Pero no todo es recortar, ni salvar exclusivamente al poder financiero. Los españoles entienden que una banca saneada es fundamental para encarar el futuro, pero también lo es una administración que no tenga que financiarse a precio de millón por el capricho, la terquedad y la imagen de dirigentes de otros países. El Euro somos todos y si el Euro cae, perdemos todos, incluída Alemania. Si España cae, el Euro se hunde y si España se hunde la exportación alemana tendrá que afrontar la pérdida de un buen trozo de su mercado. Merkel además de valorar bien las medidas que España acomete, debería aflojar la presión facilitando que no sigamos financiándonos con una prima de riesgo desbocada. Da la impresión de que sus intereses electorales y de consumo interno, cuestionan claramente el papel de estadista que pretende dar y que claramente no posee.

1 comentario

  1. Hay que entender que los paises del norte no quieren que los del sur se coman lo que ellos trabajand.Hasta que no demos seriedad como pais nos van a llevar muy atados y eso lo tenemos que tener muy en cuenta.Tenemos una administracion mas grande que la alemana y hemos despilfarrado por todos los lados.El gobierno no da ni una señal de que los politicos se aten el cinturon y sin eso quedará la desconfianza de lo mucho que han gastado las autonomias.Eso hay que resolverlo y mientras no se haga no vamos a conseguir que se afloje la presión sobre nosotros.

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