El cierre durante 24 horas de la Wikipedia en EEUU, la enciclopedia libre más importante de la red, ha causado conmoción. Hablamos de una enciclopedia creada hace 11 años por la Wikimedia Foundation y que cuenta, nada más y nada menos, que con más de 21 millones de artículos publicados y más de 100 millones de colaboradores. Sumemos a estas impresionantes cifras el manejo de 282 lenguas. Estamos hablando de la gran torre de Babel, un referente en la red que ha merecido el reconocimiento total de los internautas de todo el mundo.
Ayer la Wikipedia en inglés era una web muerta en los EE.UU. La razón era la protesta por la tramitación en las Cámaras americanas de la ley SOPA contra la piratería en la red. Vamos, lo que podríamos denominar la Ley Sinde pero a la americana, lo que quiere decir que se aprovecha la coyuntura para intentar introducir un auténtico mecanismo de censura sobre internet y de paso cargarse el espíritu de libertad que tiene la red.
Es absurdo pensar que los políticos van a renunciar a controlar algún día la red. Saben que es un espacio de libertad para la sociedad y eso les produce un cierto “sarpullido”. Hay siempre un intento de controlarlo de todo y de no dejar que la sociedad se exprese en libertad. De acuerdo en que muchos aprovechan la libertad para ejercer el libertinaje y para aprovecharse de situaciones manifiestamente ilegales, pero el legislador no puede aprovechar esta circunstancia para tratar de controlarlo todo.
Creo que la gran mayoría de los ciudadanos somos conscientes de que hay que preservar los derechos de las personas, incluído el derecho que genera la propiedad intelectual y los de los propietarios de los mismos, que pierden cantidades ingentes de dinero por el uso indiscriminado y sin control de sus productos. Lo que pasa es que no se pueden poner puertas al campo y para proteger estos derechos, cercenar el derecho a la libertad que los ciudadanos tenemos. Lo fácil es decir que como esto no lo puedo controlar, hay que prohibirlo todo y de esa forma así nadie se sale de la norma. El error es que sí se conculca una ley fundamental, la de la libertad de las personas, la de la libertad de los colectivos que no tiene por qué estar bajo sospecha en todo lo que hacen. Eso es lo que pretende la ley americana, que se extralimita en sus propuestas como lo hacía la propia ley Sinde, que esperemos que sea matizada para que contemple el derecho que tienen los internautas a ser libres.
La red tiene innumerables ventajas, las que disfrutan y usan la mayor parte de los usuarios. No puede ser que el legislador se fije sólo en los quebrantos de la ley para tratar de ponerle una mordaza. Si esto sucede se habrá acabado con el gran medio de comunicación y con la gran enciclopedia del saber. Si estas leyes afloran y se generalizan, habremos hecho a la sociedad menos libre y la habremos impulsado a abandonar una gran herramienta cuyo potencial está todavía sin alcanzar. ¿Nos imaginamos lo que sería nuestro día a día si Google, Yahoo, Facebok, Wikipedia, Teknorati o cualquiera de los numerosos blogs que existen en todos los idiomas se apagasen?… Sin duda habría algún político mediocre que respiraría, pero la humanidad habría dado un gran paso atrás que sería decisivo en su evolución y en su libertad.
Estoy de acuerdo en que los políticos van a hacer todo lo que esté en su mano para controlar internet y cualquier excusa les vale.Está bien que protejan los derechos de autor pero con esa excusa lo que tratan es que nadie se escape a su control como si fueran dioses que todo lo deciden.Internet es un espacio de libertad que garantiza un mundo más comunicado,más informado y con más capacidad de opinión.Esta es la razón por la que no gusta a los políticos,porque saben que es una herramienta que les quita la careta y les desnuda en sus mañas y en sus manipulaciones.Hay que confiar en que como la comunidad internautas es muy numerosa,no nos dejemos atropellar por este colectivo de oportunistas que destrozan todo lo que ponen en su punto de mira.El mundo sería muy diferente si hubiera más internet y menos politiquillo pululando por ahí.