Han pasado más de 40 años desde que el entonces Príncipe de España inaugurara la factoría de Montaje II de Renault en Valladolid. Ayer, Don Juan Carlos, como Rey de España, inauguraba en la factoría vallisoletana, en Montaje I, la primera cadena 4×4 de Renault en España, que fabricará el nuevo Renault Captur, un modelo de futuro que viene a asegurar las plantas de la multinacional del Rombo en Valladolid.
En un tiempo en el que las malas noticias parece que copan la actualidad, algunas como la de ayer en Renault abren una puerta a la esperanza. Primero porque ponen de manifiesto que la empresa considera excelentes las factorías que tiene en España, y nada mejor que la nueva línea de vehículos que va a empezar a producir para demostrarlo, además del Twizzy, el pionero del vehículo eléctrico que también ha salido de las factorías españolas… En segundo lugar, porque a pesar de la fuerte competencia de los mercados emergentes, con una mano de obra sensiblemente más barata, la automovilística vuelve a confiar en las plantas de Castilla y León para sus nuevos modelos, en la seguridad de que ahora debe primar la calidad y la satisfacción de los clientes… Y en tercer lugar, porque las relaciones entre la empresa y los trabajadores en Renault ha sido tan modélica, que ha habido diálogo, negociación y cesión por ambas partes, para asegurar el futuro de la compañía, sin enrocarse en caducos planteamientos sindicales que bloquearan la ejecución de los proyectos y con ello, la puesta en peligro de la subsistencia de los puestos de trabajo.
40 años después, Don Juan Carlos ha podido comprobar cómo cuándo el trabajo se hace bien, primando los intereses empresariales y sociales y al margen de las luchas internas sin sentido, se consiguen empresas fuertes que sortean en estos tiempos el fantasma de la deslocalización. Renault en Valladolid y en Palencia, en Madrid o en Sevilla, es una empresa con solera, con intereses muy definidos y con una apuesta firme por la excelencia y por el futuro. Su ejemplo, puesto que es además el de una gran empresa, debe ser tomado en consideración a la hora de convertir en propio el mercado que nos genera la globalización. Es una muestra de que juntos podemos, de que somos capaces de trabajar con mucho nivel, con ganas y con visión de futuro. Por eso creo que estas buenas noticias deben hacerse un hueco propio, en medio de un mundo que está bastante desquiciado…
Estas tendrán que ser las informaciones que llenaran los espacios de información de los medios de comunicación y no la agenda de escándalos que cada día tenemos y que son precisamente las que hacen que no salgamos a flote de esta crisis.Si Renault apuesta por España es que no somos tan malos,algo que no ven nuestros dirigentes que siguen atizándiose en lugar de buscar soluciones.