El anuncio realizado ayer por el PP de que va a emprender acciones legales contra todos los que han atribuído al partido una contabilidad irregular, incluído el ex-tesorero Bárcenas, marca el comienzo de la ofensiva del partido para limpiar el buen nombre de la organización. El partido no son sólo los cargos públicos, son los militantes y los miles de concejales y alcaldes que, literalmente, se dejan la piel cada día en la defensa de unos ideales y de un mayor bienestar de los ciudadanos.
Acierta el PP si pone los medios para cortar de cuajo lo que considera que son manipulaciones o informaciones falsas y para eso está el amparo del honor y la acción legal ante los tribunales, porque no se puede consentir que un posible chantaje se beneficie de aquello de “calumnia que algo queda”.
La situación es tan límite, que el partido parece volcado en un ejercicio de transparencia masivo que llegará a prácticamente todos los cargos públicos del partido, aunque sinceramente no creo que “desnudarse” en sus economías privadas y personales sea el gran método, porque van a salir datos que vienen de “cuna” y que con los tiempos que corren no tengo ninguna duda de que van a ser interpretados maliciosamente. Para muestra están las desafortunadas manifestaciones socialistas que ayer aseguraban que “Esto no lo arregla el PP buscando en el cubo de la basura”… Se equivocó el Secretario de Organización socialista y es que en su partido han entrado en un estado máximo de excitación, que les está llevando a meter la pata constantemente. No son los socialistas los más indicados para reivindicar la moral en la política, porque la historia y las condenas judiciales les delatan.
La tarea de limpieza en la política debe ser, ahora más que nunca, una tarea de todos y además prioritaria. Parece mentira que en este momento (ayer el paro nos volvió a poner frente a nuestra realidad social), cuando todo está en un equilibrio complicadísimo, haya dirigentes empeñados en practicar ese “ytumasismo” que tanto daño ha hecho a la sociedad, a la convivencia y a la política. Ni siquiera en la coyuntura actual hay quien quiere salir del error permanente en el que parece instalado.
Hay que trabajar dentro de los partidos, de todos, y acabar con estos espectáculos nada edificantes y que no hacen más que perjudicar a todos. Quien crea que sólo afectan al que lo padece, está muy equivocado.
Que bien expresas tus pensamientos y has pasado al papel la situación por la que pasa el PP y el país.Enhorabuena.