La seña de identidad del nacionalismo es ya la del perfecto victimista; incluso llegar a más (o Mas), es decir, hacerse la víctima para provocar el rechazo. Si un Ministro como el Defensa dice algo tan sensato como que el ejercito moderno no cae en provocaciones, el nacionalismo se erige en el provocador al que… Seguir leyendo Nuevo año, mismos métodos.