Ya sabemos dónde estarán los principales caballos de batalla en la campaña del 20N: los servicios públicos esenciales. El PSOE los utilizará como arma arrojadiza para dar la imagen de “que viene la derecha” y recortará todo lo que se ha logrado; mientras el PP insiste en que esos servicios se mantendrán, pero habrá que hacer los lógicos ajustes. Ajustes, que no recortes, porque está claro que las cosas no pueden seguir como hasta ahora. Seamos serios y pongamos las cartas boca arriba: mantener el estado del bienestar en los términos actuales, es imposible, no hay dinero. Si queremos que las cosas sigan como hasta ahora, tendremos que poner de nuestra parte. De parte de los trabajadores, aceptando la necesidad de optimizar los medios y realizar algunos “sacrificios”, y de parte de toda la sociedad, haciendo un uso ejemplar de los mismos, incluso contribuyendo y facilitando la necesaria optimización.
En educación ya hemos visto lo que nos espera, con el ejercicio demagógico hecho de la petición de algunos “sacrificios”. Esa izquierda demagógica y doctrinaria, ha manipulado la realidad y ha proclamado no sé cuantos recortes, que no existen por ningún lado. Claro, se trata del acoso y derribo de Esperanza Aguirre, a quien no son capaces de derrotar en las urnas y pretenden acorralar en la calle. No lo hace Rubalcaba, aunque ironice en ello con gracietas fuera de lugar; pero manda a su lugarteniente Tomás Gómez, que no me extraña el descalabro sufrido en las autonómicas de Madrid, porque no dice ni una sola verdad.
Pero el gran caballo de batalla será la sanidad. Tenemos la mejor sanidad de Europa, o casi. Desde luego tenemos mejor sanidad que los países mas solventes de Europa y sin embargo, nuestra economía hace aguas en relación a ellos. Nuestro sistema es insostenible, con un déficit galopante y subiendo, con proveedores que cobran con un retraso de hasta 900 días y con un evidente dilema sobre futuras nuevas inversiones. No podemos seguir en el reino de taifas de las carteras de servicios en cada Comunidad, o con diferente calendario vacunal o con grandísimas diferencias salariales entre comunidades… Es verdad que es una competencia transferida, pero hay una función de coordinación del Ministerio de Sanidad que es urgente. Hasta ahora nadie ha sabido ponerle “el cascabel al gato”. Y así estamos, sólo muy tímidos intentos a través de algunas compras centralizadas o recetas de genéricos.
Ana Pastor dijo ayer que no habrá recortes, pero sí ajustes, y anunció una revolucionaria propuesta del sistema retributivo del personal sanitario, que tratará de primar el trabajo y la eficiencia. De llevarse a efecto, será efectivamente toda una revolución que permitirá primar a quien más trabaje y más resuelva. La sanidad pública cuenta con los mejores medios, pero están infrautilizados por un sistema laboral que cierra turnos, a no ser que se hagan horas extras o similares. Si se establecen incentivos, se optimizarán esas millonarias inversiones, mejorarán las listas de espera y se optimizará personal, los medios diagnósticos y los de tratamiento. De momento, es una apuesta que habrá que desarrollar. Muy pronto comprobaremos, y me adelanto a los acontecimientos, cómo habrá sindicatos que tratarán de poner palos en los ejes, pero se pongan como se pongan, está claro que hay que tomar medidas.
Rajoy, con el anuncio de sus medidas para los 100 primeros días, y Ana Pastor con los apuntes sobre una pretendida revolución en la sanidad, están demostrando que hay ideas y programa en el PP. Rubalcaba por el contrario, sigue descalificando y en su cruzada contra los ricos, como si el problema de este país no fuera cómo sacar adelante su día a día. ¡Parece mentira que haya sido Vicepresidente del Gobierno!
El psoe no ha hecho casi nada bien y ha fomentado la división entre las autonomías,por lo que no se le puede pedir que las haya coordinado en nada. Si queremos seguir con la sanidad que tenemos lo normal es que sea un sistema único,centralizado y que tenga una perspectiva de estado.Lo que propone el PP es muy racional pero no es muy previsible que se pueda aplicar porque cada autonomía tiene su norma,su sistema y su política.El Ministerio podrá sugerir pero no imponer.O tenemos una sanidad nacional o nos quedaremos sin uno de los servicios públicos más eficientes que tenemos.Con la educación pasa algo similar porque unos profesores harán comparativa con otros y de esa forma no habrá quién ordene nada. La patata caliente que recibe el PP no sólo choca con los sindicatos,también con los nacionalismos y los regionalismos que están rompiendo cada vez más al país.
Recortes, ajustes… que más da! El PP pondrá cualquier nombre al desmantelamiento del Estado del Bienestar.
No hay más que ver lo que se está haciendo en Castilla y La Mancha o en Madrid con la sanidad y la educación pública; incluso en Catalunya, con vuestro socio conservador de CiU, que para colmo quiere recortar, sí sí, recortar, un 50% la paga de navidad a los médicos y enfermeros. O un ejemplo más claro son las subvenciones que recibe las escuelas privadas por parte de la Administración Pública, esindignante la cantidad de millones de euros que pagamos entre todos a estas élites. Ahí sí que hay que recortar!
¿Los trabajadores tienen que hacer más sacrificios? ¿Los trabajadores? No tienen ya suficiente con la que está cayendo que aun tendrán que hacer más sacrificios. Vaya la que nos tiene preparado el PP! Atreveros con los que más tienen, con los que más cobran, con los que pueden ayudar a salir este país adelante, a los que llevan sus miles de millones a paraisos fiscales, a las SICAV, a combatir el fraude fiscal, a la economía sumergida, 0 ayudas a los bancos con dinero público… Pero me temo que quien va a pagar la factura al final, como siempre que ha gobernado el PP en España y en CCAA, será clase media, los trabajadores de este país.
El análisis de Mireia es tan objetivo como descriptivo. El PSOE, se ha dedicado a vivir de una herencia que, como aquel marqués,vago y bordelino, no ha sabido ver que o se evoluciona desde ua posición privilegiada como la que tenía cuando alcanzó el gobierno, adaptandose y adelantandose a las vicisitudes y reglas que el mercado y la sociedad demandan o se termina administrando los despojos de la miseria.
Hay personas tan cicateras que, a pesar de la crudeza de la realidad, siguen culpabilizando del caos a Don Pelayo. Creo que alguno ha equivocado las siglas de los partidos. Estudiar el caos existente en Castilla la Mancha,tras decadas de administración socialista, denota sentido de responsabilidad y valentía para encontrar la solución al desastre que ha recibido la Presidenta Cospedal. La educación en Madrid, no solo está a la cabeza de la española, sino de la europea y, el que quiera hablar por hablar, que analice las encuestas sobre educación en Europa de Organismos como la propia Comisión Europea o de entidades independientes, inclusive de EURYDICE.
Bien por Laura cuando alega eso de «O tenemos una sanidad nacional o nos quedaremos sin uno de los servicios públicos más eficientes que tenemos.». Para la Educación aplica casi lo mismo.
O vamos a un estado federal europeo o veremos que España es un batiburrillo. Con esto del Estado única europeo anularemos prebendas autonómicas y consiguientes desigualdades. Hasta que no veamos el Congreso de los Diputados en Europa, España seguirá siendo la de la pandereta y la esclavizada por los mamporreros de los partidos, los cuales siempre defienden, primero, al partido y después al pueblo. Esto es un sindiós.
Me ha llegado al corazón el análisis de D. Tomás C. sobre la Educación en Madrid basándose en encuestas. Lo digo, más que nada, porque para responder vale cualquiera, otra cosa es la distancia entre lo respondido en la encuesta y los hechos probados. Es como si a Belén Esteban le preguntaran sobre la posibilidad de que la Fenomenología del Espíritu de Hegel ha influido en el devenir casuístico de la opinión acerca del ser y la nada como determinantes de la opinión que una persona de a pie tiene sobre lo que un partido ejerce de poder sobre el pueblo (o sea: nada). Lo importante es la encuesta, no a quien encuestes, casi como el perpetre de la democracia que nos traemos en las Españas.
Saludos.
Fdo.: J.Robles