Vamos a ver cómo reacciona el presidente de la Generalitat, Artur Mas, a la declaración realizada ayer en el Senado por el Presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, quien afirmó a preguntas del expresidente catalán José Montilla, que está dispuesto a hablar y escuchar sobre las aspiraciones de Cataluña… Claro que Rajoy ha advertido que hablar y escuchar no es hacerlo sobre la base del “referéndum sí o sí” o “lo tomas o lo dejas” que hasta ahora plantea el President, siempre con la mirada puesta en las elecciones del mes que viene.
Rajoy ha decidido bajar el clima de tensión que pretenden instalar desde CiU con tal de distraer la atención sobre los problemas reales que tiene que afrontar en este momento la política catalana. Abre la puerta del diálogo, aunque estoy convencida de que no será atendida por los convergentes, que ahora sólo piensan en la convocatoria electoral y en capitalizar el espíritu secesionista que les sugirió la masiva respuesta de la Diada de este año.
Nadie en España duda que Cataluña tiene unas connotaciones propias que hay que tener en cuenta. Ni PP ni PSOE, que siguen defendiendo la unidad nacional, lo han cuestionado jamás. Están dispuestos a considerar esos elementos diferenciales porque son parte de la riqueza de Cataluña y de España. Pero en ningún caso, estos elementos pueden servir para intentar romper a la nación española, ni pueden ser patrimonializados por un partido. Son patrimonio de todos los habitantes de Cataluña, sean de donde sean, y es una riqueza de tal valor que lo que hay que hacer es preservarla y potenciarla. Querer ver en estos elementos un ariete para dar alas a los más radicales, precisamente desde un partido de origen burgués, conservador y acomodado, es un sinsentido que sólo puede perjudicar a Cataluña. Lo moderno, Sr. Mas, es sumar, unir sinergias, trabajar por el futuro… Lo totalitario es creerse en posesión de la verdad absoluta y apoderarse para el uso propio de lo que es patrimonio histórico de toda una sociedad. Si usted dice servir a Cataluña, tome la palabra al Presidente Rajoy, hable y escuche. El resultado será el mejor para todos. Pero hay que querer y lamentablemente usted parece que no quiere,… o no le conviene.
¿Ya no nos acordamos de lo bien que le fue al PNV con el Plan Ibarretxe? Este señor obtiene votos a base de radicalizar su discurso soberanista y todos aquellos que están con la barretina clavada hasta la ceja sólo escuchan sus palabras. ¿Cuántas personas quieren realmente un país catalán a sabiendas de que ello los sacará de Europa? En breve lo sabremos.
Todo lo que acontece estos días de utilizar una presunta guerra de España contra Cataluña con aviones y posiciones de fuerza demuestra la locura en la que han entrado ciertos sectores de la sociedad política catalana.Más desmiente a Rajoy y no pretenderá que le demos credito cuando es el mentiroso y el mayor tramposo que ha ocupado la jefatura de la Generalidad.Al menos los que hasta ahora había sabiamos por donde iban pero este es un cínico total.