EREs o no EREs un sinvergüenza. Esa es la cuestión…

Cuando creemos haber escuchado casi todo sobre posibles escándalos políticos, ayer nos enteramos de que el chófer del ex-director general de Empleo de la Junta de Andalucía, Francisco Javier Herrero, ha declarado a la policía que su jefe se gastaba parte del dinero destinado a los EREs en juergas a base de alcohol y cocaína. No sólo había un presunto desvío de dinero público destinado a prejubilaciones o ayudas a empresas hacia el PSOE andaluz, nada menos que 647 millones de euros, sino que parte de ese dinero no es que se lo quedara el partido o fuera a parar a los bolsillos de los más sinvergüenzas, sino que había quien presuntamente lo utilizaba para comprar cocaína y organizar fiestas particulares.
La acusación es de tal calibre, que Juan Francisco Trujillo, el chófer, está obligado a demostrar el testimonio que ha prestado a la policía. Me cuesta pensar que este hombre haya decidido ahogarse en vida con una mentira de semejante cariz; sin olvidar que los conductores son personas que conocen la intimidad de los cargos públicos porque conviven en un espacio personal durante muchas horas, lo que hace pensar que algo muy sucio hay en todo esto.
El PSOE en Andalucía es una fuente de escándalos increíble. De nada sirve que ahora Carme Chacón apele a sus raíces andaluzas para fortalecer al feudo socialista por excelencia o que Rubalcaba inicie su gira precongresual por la agrupación sevillana. El peligro de tantos años en el poder es que algunos pueden acabar abusando de la posición y en Andalucía algo huele a podrido, lo que obliga a abrir las ventanas para que entre aire limpio. El catálogo de escándalos, abusos y la utilización de la política como un cortijo cubre ya los capítulos más aberrantes de nuestra historia democrática. El colmo es que se haya jugado. ¡y de que forma!, con el dinero destinado a los trabajadores, en una comunidad con un paro galopante y con unas necesidades laborales imperiosas. Además, en el momento del caso de los EREs que ahora se investiga, el Consejero de la cartera de Trabajo era José Antonio Griñán, el hoy Presidente de Andalucía y quien guarda un desconcertante silencio, incluso sobre episodios tan chuscos y despreciables como el de la cocaína que acabamos de conocer.
Ante todas estas informaciones no es de extrañar que los españoles hayan acogido como la medida de ajuste más favorable el recorte de las subvenciones a partidos, sindicatos y organizaciones empresariales. Es una lástima que paguen justos por pecadores, que una gran mayoría de personas que trabajan en política de forma honesta, que creen en el servicio público, que se dejan la piel por salir de la crisis, vean devaluada su tarea por la actuación de un puñado de desalmados, auténticos sinvergüenzas y desahogados, que son uno de los principales lastres a la hora de recuperar algo tan necesario como la confianza. Afortunadamente en estos asuntos, la crisis hará su trabajo, pondrá a cada uno en su sitio y quiero pensar que esto dará paso a un nuevo tiempo marcado por la regeneración y la transparencia.

1 comentario

  1. Totalmente de acuerdo contigo Mireia,pero además habría que tomar medidas para limitar los mandatos y que no se perpetuaran en el poder las personas,que eso es lo que hace que se crean los dueños y señores de sus despachos y de lo que se tramita en ellos.Un político no puede estar mandatos y mandatos en el cargo porque se acaba vendiendo.La regeneración democrática solo es posible si se da la alternancia en los mandatos,porque estimula a los partidos.Son muchos años mandando y lo que ha pasado en Andalucía puede pasar suceder en otras comunidades donde manda el PP y en Castilla y León ya llevan muchos años mandando y hay muchos asuntos bajo sospecha,aunque es cierto que nada que se parezca a lo de Andalucía.Que entre aire limpio es muy saludable en Andalucia y en Castilla y León.

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *