Un líder para la manada.

Nadal ganó ayer para España el punto definitivo que nos dio la 5ª Copa Davis. De nuevo el equipo español en el olimpo de los mejores; de nuevo la ilusión colectiva escenificada en la pista de la Isla de la Cartuja en Sevilla. Mientras veía las emocionantes imágenes de la nueva gesta del deporte español, pensaba en la cantidad de lecciones que deberíamos tomar de las victorias españolas en el deporte de élite. Vi como la afición argentina no dejó de animar a los suyos a pesar de que los resultados no respaldaban y compendí que los argentinos, que han pasado las de Cáin durante años y años, han volcado en el deporte la emoción y la esperanza, la ilusión y los sueños. Con el deporte rien y lloran, se emocionan y luchan. No quiero para nosotros ese conformismo argentino, lo que me gustaría es que supiéramos interpretar los signos que tenemos delante. Nadal es un gran deportista, pero es humano. Sufre en la pista, lucha, jamás se da por vencido. Transmite emociones, ilusiona a los espectadores, transmite fuerza al equipo. A la vez es un ser que demuestra una humildad impropia de los ídolos, compañerismo a prueba de bomba y orgullo de pertenecer a un gran país. Defiende unos colores, unas ideas, una forma de trabajo que sin duda se seguirá como un manual por generaciones. No importa que pierda algunos partidos, eso lo hace todavía más humano, pero todos le respaldan y mantienen la confianza en él. Ayer lo vimos en la pista, cuando tuvo baches profundos que no acallaron el ánimo y respaldo de los espectadores.

Mariano Rajoy visitó Pontevedra este fin de semana. Quiso acercarse al partido provincial en el que empezó su vida política y donde ha desarrollado gran parte de ella. Había ambiente de fiesta, pero también rostros serios. Todos querían tocar al líder y el líder no perdió la compostura. Rajoy habló y dijo cosas importantes: “España no está para cenas” y “lo que viene para España es muy difícil”. No habrá cena de navidad en el PP de Pontevedra porque no hay nada que festejar, lo que hay que hacer es trabajar y hacerlo desde ya y sin descanso. El líder lo es porque es el que da el paso adelante, porque es quien es capaz de tomar decisiones, porque es capaz de aglutinar un equipo y de obtener el respaldo de los ciudadanos. No será una partida fácil. El momento es muy duro, con un paro desbocado y una deuda que hay que controlar sin demora. Rajoy ejerció el liderazgo el viernes con los barones del partido y los españoles esperan de él decisiones firmes y rápidas, aunque signifiquen sufrimiento, pero quieren ver luz en el futuro. El PP tiene mucho poder en un gran país, que ha demostrado en muchas ocasiones que es capaz de superar los más duros reveses. Para hacerlo deberá tener un liderazgo claro y sin fisuras y si Rajoy lo ejerce, los ciudadanos no le darán la espalda y entenderán el sufrimiento que hay que pasar. Lo que no puede ser es que ya haya sindicatos que irresponsablemente estén amenazando, o una izquierda dogmática que se enroca en imposibles, incapaces de entender que lo que está en juego es el futuro de un gran país.

2 comentarios

  1. Seguro que se han dado cuenta, pero vamos a exponerlo: para que no haya dudas.

    Tras el estallido en 1929 de la Depresión, debido al agotamiento del modelo en uso, se diseñó un modelo que se basaba en tres elementos: dar por supuesto que la cantidad de recursos era ilimitada y así iba a seguir siendo, que la capacidad de consumo de todo por parte de todos era infinita, y que había que emplear todos los recursos productivos de los que en todo momento se dispusiera. El pistoletazo oficial de salida fue la Guerra de Corea, y la cosa funcionó muy bien hasta que quedó claro que la divisa con la que se pagaban los sueños no valía ni el papel en el que estaba impresa.

    Llegados ahí había dos posibilidades, o se refundaba todo el modelo desde dentro y desde sus cimientos, o se emprendía una huida hacia adelante a través de la fórmula mucho-más-de-lo-mismo. Lo primero hubiese supuesto un proceso largo, con sacrificios, molesto, muy molesto; lo segundo suponía apostar contra el futuro, prometer la Luna, e ir a mejor durante bastantes años. Claro que con la primera opción ya habríamos resuelto los problemas del modelo, y con la segunda aún no hemos empezado. Ya, ya, la primera opción es de entes lógicos e inteligentes, y la segunda de entes ilógicos y estúpidos, como los humanos.

    Hoy estamos en el inicio del diseño e implementación del modelo nuevo, diseño y sustitución porque ya no es posible arreglar nada debido a que a las ruedas de la economía mundial ya se le está viendo el tejido que sostiene a la goma de rodadura. Ahora va a tocar descender a los infiernos, retroceder Kms. en los avances sociales conseguidos; va a tener que contempalrse que la inmensa mayoría de una población numéricamente desbocada se empobrezca o se empobrezca más; se va a tener que trabajar simplemente para recomponer, no para avanzar, sabiendo que estos padecimientos no van a suponer una futura mejora generalizada ya que están orientados a la mera supervivencia mientras se va construyendo una nueva estructura en la que muy pocas personas, muy buenas, van a ser necesarias.

    Ahora toca a la mayoría ir a menos porque es imposible que esa mayoría continúe yendo a más debido a la escasez de recursos y a la mejora constante de la optimización que esa escasez supone … porque, al agotarse, el Estado de Bienestar en el que la economía entró en los años 30 ya ha concluido, y ahora corresponde la reorganización de todo el proceso tomando como referente la realidad de la escasez, no el supuesto de la abundancia.

    Para ‘seguir con lo mismo’, para continuar ‘haciendo las cosas de la misma manera’ cuando la banda de rodadura de las ruedas ya estaba lisa como un papel, la humanidad se dedicó a comerse el futuro a base de crediticiar ese consumo creando una cosa denominada deuda que había que pagar, aunque queriendo ignorar si su pago podría abordarse. Y, encima, con esa humanidad creciendo muy por encima de las necesidades de factor trabajo y de la capacidad de crecimiento planetaria. Y no, no es una crítica: somos humanos: entes ilógicos en el estadio de la evolución en el que nos hallamos.

    Insisto. En base a lo que se ha estado concediendo a la población, en base a lo que se ha estado permitiendo a la ciudadanía, en base a las promesas que se han estado haciendo a la gente, el lugar hacia el que vamos es horroroso: penurias, escasez, falta de expectativas, esperanzas centradas en no empeorar. En otra época y adaptando las circunstancias, algo así es lo que llevó a que casi 50 millones de europeos emigrasen a América entre 1860 y 1910: aquí sobraban, no eran necesarios; el problema es que ya no hay ninguna América a la que ir, independientemente del coste que supusiese llegar y del coste que implicase quedarse.

    Insisto más. En estos quince años pasados entre 1992 y 2007 nos han estado diciendo que todo era posible, que había que tener de todo en cada momento para ser feliz, que quienes producían todo eso y lo financiaban tenían que hacer lo que fuese preciso para que esa cadena no se detuviese jamás, y que los Estados debían contribuir a lubricar los engranajes para que el movimiento siguiese adelante. Bien, pues todo eso ya ha dejado de ser así.

    De conseguir la felicidad nadie habla a no ser para decir que es un sentimiento que nada tiene que ver con el PIB per cápita, que fabricar hay que fabricar sólo lo necesario, y que los Estados deben contribuir a que quienes tienen que hacer lo necesario para que lo anterior se lleve a término contribuyan. Del todo al muy, muy poco. Del todos al algunos. De ‘¡adelante!’ a ‘muévase quien sea imprescindible que se mueva pero lo menos posible’. Del ‘pide lo que quieras porque tienes derecho a ello’ al ‘todo es susceptible de ser recortado’.

    Terrible, ya. Ir a menos siempre lo es, pero máxime cuando se sabe que, posiblemente, nadie vuelva jamás a ver aquello que ya se ha ido, fundamentalmente porque, crecientemente, una mayor cantidad de población es menos necesaria. Se dio algo que ahora se quita, más los intereses, claro. Paradise is gone and it will never come back.

    “Bell flight fourteen you now can land
    Seen you on Aldebaran, safe on the green desert sand
    It’s so very lonely, you’re two thousand light years from home”.

    “2000 Light Years From Home”, The Rolling Stones, del álbum ‘Their Satanic Majesties Request’ (1967).

    ¿Del discurso de M. le Président del pasado Jueves en Toulon?. Que ‘solidario’ no quiere decir ser dadivoso con el vecino que tiene problemas, sino que todos los residentes de la finca vayan juntos, como algo sólido y compacto, por el camino que hayan decidido los vecinos que más saben, más potentes son, más guays se ven; y ‘solidario’ será el hacerles regresar al buen camino a quienes se desvíen de la senda indicada convenciéndoles con los instrumentos que sean adecuados. Todo sea por el conjunto, por el ‘sólido’: si uno no cumple, todos van mal; si uno va mal pero cumple, todos van bien. Dijo que la crisis no se va a acabar mañana.

    ¿Del de Frau Merkel?. Demos un rodeo. El desempleo crece y los resultados de las Bolsas también. Al poder económico sólo le interesa la estabilidad; para que se reduzca el desempleo hace falta que se crezca, cierto: aquí bastante más que en otros sitios. Estabilidad no implica crecimiento, pero sí posibilita hacer negocios y abre puertas a acuerdos: que quienes deben paguen aunque sean otros los que, de entrada, lo hagan: los Bancos Centrales, luego, los Gobiernos (democráticos) ya harán para obtener los dineros pertinentes: a través de llevar a cabo los recortes necesarios para cuadrar las cuentas -de ahí que la ‘Unión Fiscal’ sea esencial-; recortes: crecer más -lo suficiente- ya no es posible. ¿Se entiende mejor ahora lo de ‘solidario’?.

    El futuro es oblicuo, sesgado. Algunos, pocos, generarán PIB: el necesario; otros algunos colaborarán. Pero no será suficiente para ‘vivir bien’ tal y como la mayoría aspiraba a volver a vivir.

    Dice Frau Merkel -ahora- que vienen años de dificultades, para la mayoría, muchos años, incontables; y sin alternativa. Y que el camino es la Unión Fiscal, la estabilidad, no la redistribución, ni la reducción de la pobreza, ni siquiera conseguir la igualdad de oportunidades, ni mucho menos la progresividad. Todo eso ya fue aparcado en Maastricht: no es un objetivo, sólo la estabilidad a fin de posibilitar los negocios posibles y optimizar los procesos necesarios. Una estabilidad en la que quienes no cumplan paguen. Quienes no cumplan: países, regiones, municipios, …

    “It’s so very lonely, you’re two thousand light years from home”.

  2. Cada cual recoge lo que siembra y si en deporte lo hemos hecho bien el resultado lo vemos con los triunfos que tan gratos nos resultan.En la política y en la economía recogemos también sobre lo sembrado y en estos temas es como si nos hubiéramos disparado en el pie.Hemos vivido por encima de nuestro nivel y hemos encargado de la gestión a personas que no estaban capacitadas para llevarla y hoy tenemos un agujero negro que atrapa todo lo que entra en él.Para triunfar hay que trabajar y parece que Rajoy lo hace aunque hay que tenemos mucho cuidado porque este señor enseguida se fuma un puro y de sacrificios,los justos. Estoy de acuerdo en que hay una labor de equipo de que acometer y que se pueden tener muchas lecciones del deporte,pero hay un factor que tenemos que tener muy en cuenta y es que estos es España y aqui los políticos van a lo suyo sin darse cuenta de lo que pasa en la calle.Vamos a ver si Mariano Rajoy es capaz de darse cuenta y de rectificar,cuando vea que las calles se le llenan de protestas y entonces busque contentar a todos.Lo escribes muy bien y hacen falta sacrificios que yo no se si todos están dispuestos a ellos.

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