Apostar fuerte por la vida.

Globos morados al cielo, cambiar cigarrillos por ambientadores…, múltiples formas de celebrar una jornada como el Día Mundial del Superviviente del Cáncer, que por primera vez ayer se celebró en España y que lleva en otros países, como Estados Unidos, 25 años celebrándose. A veces estas concentraciones ciudadanas en las ciudades no tienen el eco de las que protestan contra el sistema político, la situación económica, las reformas, etc… Sin embargo el fondo es mucho más importante, porque los datos son señalan que 1 de cada 3 personas puede ser diagnosticada de cáncer en los próximos años, lo que indica que estamos ante una enfermedad que nos acecha y que parece ya no ser lo que era….

Cáncer ya no es sinónimo de muerte sino que cada vez es más sinónimo de enfermedad crónica. Los afectados en muchos casos se curan y en otros deben ser vigilados de por vida, pero viven y esa sí que es una gran victoria en medio de una guerra que hace muy pocos años se llevaba por delante a todo aquel al que afectaba.

No sólo la investigación es el arma contra el cáncer, ni los grandes fármacos. Es clave el diagnóstico precoz, que seamos capaces de entender que la enfermedad está ahí y que tenemos que prevenirla. En este sentido los mejores hábitos de vida, dejar de fumar, una alimentación más sana, luchar contra la contaminación y revisiones periódicas son fundamentales. Ya está bien de que nos dediquemos a cuidar nuestros ordenadores, televisores, coches, etc…, que nos dediquemos a practicar las ITV a todo lo que nos rodea y no seamos capaces de entender que la principal maquinaria, la más importante, es nuestro propio cuerpo y su cuidado debe ser la prioridad 1 de nuestro hábito de vida.

Ayer muchos medios informativos se llenaron de testimonios de enfermos que fueron desahuciados en su día y que hoy siguen viviendo, personas anónimas que nos abren una puerta a la esperanza, que nos dan testimonios que son una clase magistral de vida, porque luchan, porque no se dan jamás por vencidos: deberíamos escuchar más porque estas sí que son lecciones a aprender. No son de famosos, ni llenan los programas del corazón, sin embargo nos traen buenas noticias, las mejores, nos llenan la vida de esperanza y la necesitamos cada vez más para todo…

El cáncer ya no es el enemigo terrible que se asomaba a nuestras vidas con la guadaña. El cáncer está ahí y de nuestra colaboración para ayudar a investigarlo y sobre todo, colaborar a prevenirlo con el diagnóstico precoz, nos ayudará a vencerlo y a dar nuestro respaldo absoluto a la vida. 

1 comentario

  1. ES cierto que tenemos que cambiar la mentalidad sobre esta enfermedad porque todavía hoy si nos hablan de cáncer pensamos en una enfermedad que nos mata.Estas campañas de concienciación son positivas pero no abundan desde los poderes públicos que además ahorrarían importantes recursos si los ciudadanos fueran capaces de prevenir.También pasa que la mentalidad que tenemos es que es mejor no saber las malas noticias,como si eso significara que no se van a producir.Es muy importante poder escuchar a las personas que han sobrevivido al mal y eso anima a luchar contra él,porque se trata de luchar contra un problema que como los accidentes de tráfico terminan por afectar a todas las familias.Un buen alegato para abrir la conciencia de los ciudadanos que ya que no se preocupan de lo que pasa a su alrededor puede que se interesen por lo que les pueda pasara a cada uno.

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