No hay día que no les salga una. Surge el caso “Campeón” y tiene contra las cuerdas a José Blanco, y ahora vuelve a la escena política el caso de los EREs de la Junta de Andalucía, tras la petición por parte de la juez que instruye el caso, Mercedes Alaya, de nueva documentación que afecta a la etapa en la que José Antonio Griñán, hoy Presidente de la Junta de Andalucía, ejercía como titular de Empleo. Además, la juez ha recibido de la Junta documentación de 18 empresas que pudieron recibir 20 millones de euros para los falsos EREs. Este es, sin duda, uno de los mayores escándalos jamás vivido en la vida política andaluza, donde el PSOE se ha movido en un cortijo muy particular en el que ha habido de todo y donde hay quien se lo ha llevado «crudo», al amparo de una mayoría electoral que parece que se está apagando. No quiero ni pensar lo que puede salir si en primavera del año que viene, Javier Arenas llega a ser el presidente andaluz. Levantar las alfombras del Palacio de San Telmo y sus aledaños, puede dar serios disgustos a un PSOE ya muy tocado con el escándalo de los EREs y por el casi seguro resultado electoral del próximo domingo.
En este momento, hablar de picaresca o latrocinio en el ejercicio de la vida pública, es algo muy serio. Esa sensación de desgobierno, de saltarse a la torera todos los controles, es lo que ha llevado a Grecia al caos. No sólo ha habido gobiernos que han mentido sobre la situación del país, es que ha habido situaciones insostenibles, como no saber el número real de funcionarios, que llegó a superar el 10% de la población activa; que el sueldo medio de los trabajadores ferroviarios fuera de 70.000€; que se establecieran jubilaciones a los 50 años; que la percepción por jubilación fuera del 94% de lo cobrado en los últimos meses (en los países más desarrollados está entre el 30 y 50%); que haya un impuesto sobre las piscinas particulares y sólo se cobrara en 300 viviendas… En fin, un desastre que ha tenido consecuencias que van mucho más allá de situar al país en la bancarrota, ya que ha sido el detonante de un cierto efecto dominó.
Afortunadamente en España, aunque se han hecho muchas barrabasadas, no todo es tan burdo. Pero también ha habido situaciones tremendas, como la citada de los EREs en Andalucía, la comunidad con más paro y en la que se ha trapicheado con dinero para el desempleo. El caso está en los tribunales y veremos lo que sale…
Mientras, miramos a los indicadores con cierta ansiedad, pensando en el sobresalto del día. Desde luego no podemos seguir pagando intereses del 6% por las Letras del Tesoro, el interés más alto desde 1997, porque las cargas financieras se vuelven insoportables. España necesita salir de esta espiral y tiene que hacer frente a un futuro que nos afecta a todos. Escuchar a Rubalcaba que Europa tiene que demorar dos años los ajustes, suena a cantinela irresponsable impropia de un gobernante que conoce todos los entresijos del poder. A veces pienso que el candidato socialista ya sólo adopta posiciones de cara a la galería, porque sabe que no gobernará y lo que trata es de contentar a la parroquia… Ya queda un día menos de esta lenta agonía socialista. Parece mentira que Zapatero no sea consciente de las consecuencias de demorar estos cuatro meses la celebración de las elecciones. En lugar de dar tiempo a Rubalcaba, lo está hundiendo cada vez un poco más.
La respuesta es que son una pandilla de sinvergüenzas sin ningún tipo de escrúpulos que son capaces de comerciar con el dinero de los parados.Ser socialista en Andalucía ha tenido grandes resultados y ha habido muchas personas que al amparo del partido y de los amigos han hecho magníficos negocios de una rentabilidad que no podemos imaginar.
Hace falta una regeneración de la vida democrática pero sobre todo en Andalucía donde se lo han llevado a manos llenas y han puesto a España en la misma ola de desprestigio en la que ha entrado Grecia.El domingo tenemos la oportunidad de demostrar que les queremos fuera de la política,que no queremos más ladrones y que confiamos en otros políticos y en otros partidos para poner en marcha la regeneración de la vida pública.Apalancarse en el poder lleva a la corrupción y eso vale para Andalucía y para todas las comunidades autónomas y paises.