¿Giro en la política europeista?

Desde 1995 los socialistas franceses no ocupaban el Eliseo y ayer regresaron en un momento extremadamente complejo. Asumen por segunda vez la presidencia de la República Francesa cuando el país es clave en una Europa a la búsqueda de su identidad y cuando se han implicado al límite en la reordenación del mapa fiscal y económico de la Unión. El eje Merkel-Sarkozy ha saltado por los aires y se abre un nuevo tiempo que presenta claras incertidumbres. Ayer pudo empezar un nuevo eje “Merkollande”…

Hollande ganó las elecciones por un estrecho margen y en junio, es casi seguro que los socialistas franceses pasarán a controlar la Asamblea de parlamentarios. Será la confirmación de un cambio en la vida política francesa, que aunque no tendrá mucho margen porque los mercados mandan, sí certifica que los ciudadanos franceses tratan de frenar la aplicación exclusiva de políticas de ajuste. La reacción la podremos ver hoy en los mercados, donde todos los analistas esperan un cierto descalabro al que colaborará el galimatías salido ayer de las urnas griegas. Hollande tiene por delante una muy dura tarea plagada de responsabilidad y puede tener que afrontar un tiempo marcado por la frustración, porque de él se espera un giro a la izquierda que no puede estar guiado ni condicionado por la dureza de los comunistas franceses.

No podemos olvidar la cercanía de Francia a España ni lo que este triunfo puede significar en el seno del PSOE. Los hay que ya están lanzando las campanas al vuelo con la toma de posesión de Griñán y la victoria de ayer de Hollande. Se dejan llevar por un espejismo, cuando no por una alucinación, porque Griñán perdió las elecciones y vivirá condicionado al límite por la radical y antisistema IU, y la victoria de Hollande nada tiene que ver con la situación socialista en España y no hay más que echar un vistazo a la campaña electoral francesa de las últimas semanas, para comprobar hasta qué punto los dos candidatos, Hollande incluido, se han desmarcado de las políticas de Zapatero, que ha llegado a convertirse en el triste protagonista de la campaña, como modelo de lo que jamás debe significar gobernar un país.

Personalmente creo que Hollande significará un tiempo nuevo que puede lograr suavizar las exigencias de ajustes de la canciller alemana, pero no variará mucho las políticas en marcha ni la búsqueda de una unidad fiscal, porque Francia es una clave de la Unión Europea y no se desentenderá de ella. En breve lo comprobaremos…

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2 comentarios

  1. Hollande ha pasado de ser un político desconocido a presidente de la República francesa,casi la misma trayectoria de Zapatero y por eso somos muchos los que pensamos que podemos estar ante la repetición del fenómeno,lo que podríamos llamar un Zapatero2 con lo que significa.No solo puede hundir a Francia sino que puede arrastrar a toda Europa y con ello ralentizar todavía más la necesaria recuperación.Hay que esperar y puede que Zapatero,que como indicas ha sido protagonista de la campaña,haya sido una advertencia de lo que no debe ser.Lo que si es es una situación de mucha duda que complica más las cosas y que nos pone a los españoles las cosas mucho más difíciles.

  2. No sé, Ángel, si lo que unos desconocen ha de aplicarse a todos. Lo digo porque usted dice que es «un político desconocido» comparándolo con Zapatero.
    No se parecen ni por el fondo del iris. Hollande tiene una trayectoria muy larga dentro de la función pública, eso lo saben perfectamente en las Galias aunque aquí sea desconocido. Sabe perfectamente lo que es moverse por los laberintos de su país y de Europa.
    A mí me sonaba más por ser el exmarido de Ségolène Royal, la anterior candidata del PSF a la presidencia de Francia que se enfrentó a Sarkozy.
    No tiene el perfil, insisto, de Zapatero.
    Fíjese que hasta su padre fue simpatizante de la OAS no renegando nunca de su tendencia ultraderechista.
    Con respecto a lo que dices, Mireia, tienes bastante razón cuando generas la duda de que los eufemísticos ajustes, por sí mismos, no pueden generar más que cortapisas para el crecimiento.
    En este punto tenemos que ser un poco eclécticos y aceptar que lo importante es ver el horizonte y no que nos lo tapen.
    Saludos

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