¿Qué ha llevado al PSOE a solicitar en el Congreso una comisión de investigación del caso Bankia?… ¿Es interés de los ciudadanos?… ¿La preocupación social que ha levantado el asunto?… ¿Saber de verdad qué ha pasado en este espinoso y complejo caso?… Me temo que nada de eso, porque hasta ayer mismo por la mañana, Alfredo Pérez Rubalcaba y la portavoz socialista en el Congreso, Soraya Rodríguez, habían echado todos los balones fuera a la hora de hablar de pedir una comisión de este tipo. A lo más que llegaron fue a pedir que la subcomisión que anunció el Presidente del Gobierno fuera abierta. Sin embargo, se ha producido un viraje rápido que curiosamente coincidía con las informaciones publicadas por los medios afines al PSOE, en las que se habla de la preocupación interna que existe porque la popularidad y el liderazgo de Rubalcaba no despega, o porque hay datos que señalan que Carme Chacón ha vuelto a tomar el liderazgo crítico de los socialistas, reclamando esta comisión y asumiendo posiciones que tienen mucho más éxito entre los militantes. Y Rubalcaba, que demuestra una vez más que sabe hacer «de la necesidad virtud», ha dado la orden inmediata de registrar en el Congreso la petición de creación de la Comisión de Investigación en Bankia. De paso lo justifica diciendo que escucha las voces de sus parlamentarios en el Congreso y critica la negativa y la tardanza para que se produzcan determinadas comparecencias.
No me cabe ninguna duda de que los ciudadanos queremos saber qué ha pasado en Bankia, un asunto que genera gran inquietud no sólo porque en esta entidad están los ahorros de millones de españoles, sino porque está haciendo un daño tremendo a la imagen exterior de nuestro sistema financiero, hasta el punto de que ayer por la tarde prácticamente todos los diarios digitales abrían sus ediciones hablando de una posibilidad cada vez más próxima para el rescate de la economía española. Sólo pensarlo pone los pelos de punta y el Gobierno lo sabe, por lo que han sido muchos los llamamientos a la calma para intentar paliar esta nueva acometida contra nuestra economía.
Es injusto que el Gobierno más reformista y más serio de los últimos años, tenga que afrontar una situación de tal gravedad, pero es lo que tiene el ejercicio del poder… Por eso y a pesar de lo que ya se ha hecho, no debe dejar de escuchar y evaluar la conveniencia de aplicar nuevas reformas que endurecerán aún más las ya apretadas economías de los ciudadanos. Lo que no podemos hacer es quedarnos cruzados de brazos pensando que todo está hecho y que ya escampará, porque es una evidencia que seguimos en una línea descendente sin que todavía hayamos tocado fondo…
Yo siempre he defendido todas las decisiones que el gobierno no a tenido mas remedio que adoptar,pero todo tiene un limite y al Españolito de a pie se nos esta poniendo la cuerda demasiado tensa,y lamentablemente estamos casi al limite de nuestras fuerzas.Y lo malo es que aqui no se acaba esto,hay muchisimo mas malo por venir,afortunado del que pueda sobrevivir porque vamos a ser muchos los que nos vamos a ir quedando por el camino,SIN NADA.