¿Podría 007 arreglar lo de Gibraltar?

 Parece mentira que en pleno siglo XXI, en el siglo de la globalización, sigamos hablando en el mundo desarrollado de las colonias. Y lo que es más grave y rocambolesco, de la existencia de colonias dentro de los territorios amigos y aliados. Pues eso pasa en España con Gibraltar, donde el famoso Peñón sigue siendo de soberanía británica y en aquel país exhiben de vez en cuando esa soberanía en términos de confrontación. El último pulso data de agosto de este año, cuando declararon unilateralmente que las aguas que rodean el Peñón eran de especial protección medioambiental, lo que suponía el dominio de las mismas. La decisión fue recurrida por España, que alegó el tratado de Utrech de 1713, por el que la Corona Española sólo cedió a la británica la ciudad y el castillo de Gibraltar con el puerto, las defensas y fortaleza, pero no el istmo ni las aguas circundantes. La UE nos dio la razón y no era la primera vez, ya que un año antes había emitido una sentencia en el mismo sentido.

 Todo esto viene a cuento de la citación ayer al embajador en Reino Unido, Federico Trillo, por el Gobierno Británico para mostrarle el malestar del Gobierno de Su Majestad por la presunta intervención de una patrullera de la Armada Española en aguas que ellos dicen que son británicas. Lo curioso es que hablan de provocación porque la patrullera vigile las aguas. A estas alturas, cuando asistimos constantemente a actos británicos en el Peñón para pasar por delante de las narices la soberanía británica de un pedazo de tierra española, tenemos que soportar que se acuse a la Armada Española por cumplir con su obligación: vigilar aguas españolas. Es un caso insólito que algún día el derecho internacional deberá abordar. No sólo es un anacronismo la existencia de una colonia en el territorio de un país aliado, sino que es impresentable presionar y tensionar en cada momento. España demostrado una paciencia de Santo ante lo que sí han sido provocaciones de aquel país. Es el colmo que quieran limitar que nuestros pescadores faenar en la zona, cuando el derecho internacional ha dictaminado que son aguas españolas. No puede ser que la negativa española a excitar el conflicto, sea aprovechado por los ingleses para “meter el dedo en el ojo” constantemente. Rajoy llevó el asunto a Naciones Unidas recientemente y sucesos como el de ayer demuestran que hay que dar una solución definitiva, porque los conflictos internacionales no pueden estar siempre latentes.   

1 comentario

  1. Me gusta el artículo y no entiendo por qué los socios y aliados (UE y OTAN) NO PRESIONAN en el sentido de que «hay que buscar una solución definitiva para este despropósito». Por no entrar en que construyeron un aeródromo fuera de la colonia… Por no entrar en que Gibraltar apenas cumple directrices europeas…

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