La cruda realidad.

Perdidos en las grandes cifras, lo que le llega al ciudadano es que las cosas no están nada bien. Un país que dedicará el próximo año a pagar los intereses de la deuda pública más dinero que al gasto de todos sus ministerios, es un Gobierno que tiene que gestionar un país en una situación ruinosa. Suben los intereses de la deuda un 33% y bajan los presupuestos de todos los ministerios casi un 9%. El asunto no es baladí, porque gracias a la deuda España ha vivido como ha vivido y gracias a la deuda podemos ahora sobrevivir. Si no pagamos los intereses comprometidos, será que el país está en banca rota y abocado a un rescate total, es decir, a la debacle.

 Pero hay que hablar claro. La deuda no la ha generado este gobierno, porque en poco más de medio año no puede haber gastado las astronómicas cantidades que debemos. Es el desatino de años de bonanza en los que hemos sido incapaces de cortar con lo que hoy se demuestra una gran sangría. Es manido pero real, el reconocimiento tardío de la crisis en la reciente etapa socialista, nos ha costado miles de millones de euros y ahora lo estamos pagando a lo grande.

 Ante esta situación sonroja escuchar a una oposición socialista que actúa como si la cosa no tuviera nada que ver con ellos y fuera el Gobierno de Rajoy el causante de todo. Es mejor no comentar las posiciones de ese conglomerado que se llama Izquierda Plural, que parece estar en la inopia o en otro mundo. Por ello la soledad del Gobierno y del PP en este momento roza la desesperación, porque no ve por ningún lado la necesaria unidad política para afrontar esta patética realidad. Sin embargo es tranquilizador comprobar que pese a las criticas y a la falta de colaboración, se siguen tomando medidas que hay que pensar, por el bien de todos, que van en la buena dirección. Sabíamos que tendríamos los españoles una dura y penosa travesía del desierto, pero difícilmente podíamos llegar a pensar que fuera tan larga. Este es un gran país y a pesar de los apóstoles de lo negativo y de una clase política antagónica de la que protagonizó la transición, estoy segura de que saldremos adelante. La sociedad civil en España tiene mucha fuerza y lo demostrará. 

1 comentario

  1. Si el presupuesto crece en gastos y solo lo hace para pagar deudas eso es la banca rota y será muy dificil evitar el rescate. No puede seguir el gobierno friendo a los ciudadanos sin dar ninguna salida para activar la economía porque nos está ahogando de tal manera que cuando el deficit esté contenido vamos a estar todos arruinados y no habrá economía que activar.Por eso el gobierno hace bien la austeridad pero es incapaz de dar a la vez recetas para que los españoles movamos la economía.

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