Las dos varas de medir.

Ya he comentado en este blog, que personalmente considero especialmente escandaloso el caso de los ERES en Andalucía. Con la que está cayendo, que se haya jugado con el dinero destinado a las regulaciones de empleo, es un desahogo sin precedentes. Si además tenemos en cuenta que parte del dinero ha podido ir a alimentar vicios de quienes tenían el sagrado deber de distribuir útilmente estos fondos, estamos ante un hecho gravísimo que supera todo lo imaginable.
El exDirector General de Trabajo de la Junta de Andalucía que malversó y malutilizó los fondos está ya en la cárcel y ayer entró en ella su chófer, un esperpéntico personaje que debe tener una desmedida sed de venganza, porque si no es imposible explicar lo que está contando y cómo lo está contando, hasta el punto de que la juez del caso le ha metido en la cárcel acusado nada más y nada menos que de 22 presuntos delitos. La guinda es que ha llegado a reconocer que gastaron hasta 20.000 euros al mes en cocaína, lo que supondría consumir unos 14 gramos al día, algo que no soporta organismo alguno, por lo que de ser cierto los fondos de los EREs sirvieron, entre otras cosas, para alimentar el vicio de todo un colectivo de desalmados que ojalá que paguen muy caro su fechoría.
Lo que más me llama la atención es que el candidato socialista, José Antonio Griñán, haya despachado el asunto reconociendo que perjudica a la imagen de la Junta y del PSOE, pero pocos apuntes más, porque su tiempo lo dedica a la crítica furibunda a Javier Arenas. Más llamativo aún es que los socialistas hayan querido ayer relacionar al Gobierno con el caso Matas, aún cuando hace ya tiempo que Jaume Matas no es militante del PP, y piden que Rajoy asuma responsabilidades porque fue ministro en la época Aznar. Los mismos que claman por ello, silencian vergonzosamente el caso de los EREs en Andalucía y no dicen ni una sola palabra de los ya encarcelados y de los responsables directos de ellos en la Junta… Claro que ello supondría que tendría que asumir responsabilidades el propio Griñán, porque él era el Consejero de Trabajo cuando sucedió el caso y todavía no ha dado ninguna explicación. Curiosa ley del embudo que no beneficia a nadie y que echa más tierra sobre el prestigio de la clase política. Los andaluces hablarán el domingo. 

1 comentario

  1. Todos están dando un espectáculo bochornoso y se están tirando los trastos a la cabeza.Parece que tratan de justificar que los adversarios son más corruptos y lo que consiguen es hacer un daño muy grande a la política y al crédito del país.A ver si la justicia pone a cada uno en el lugar que les corresponde y desde luego a los de los eres su sitio es la cárcel.Han gastado dinero público en cocaína lo que demuestra la falta de escrúpulos y de decencia.Me pregunto que dirán los parados que no encuentran trabajo y que se han quedado sin prestación.Ellos son especialmente agraviados aunque el daño general es a toda la sociedad.Hay que esperar que la justicia caiga sobre ellos con contundencia y sin clemencia de ningún tipo.El PP debe saber también que a Matas se le juzga por acciones cuando representaba a este partido y que eso mancha también porque demuestra que no han sabido elegir a las personas adecuadas para regir las cuentas públicas.

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