Los graves incidentes en la manifestación convocada ayer por los sindicatos de estudiantes en Barcelona, demuestran que se les está yendo de las manos… No ha sido la policía nacional la que ha tenido que intervenir en este caso, han sido los Mossos de Esquadra los que han tenido que cargar contra quienes alteraban de forma flagrante el orden, quemando contenedores, montando barricadas y hasta quemando el vehículo de una mujer que, desolada, se preguntaba si con el destrozo de su vehículo se solucionaban los problemas.
No sé qué prueba más se necesita para concluir que lo que está pasando es mucho más que un espontáneo movimiento estudiantil, que se trata de una algarada perfectamente organizada, controlada al milímetro por radicales que se infiltran en el caldo de cultivo adecuado. Lo más dramático, es que partidos que se llaman democráticos y que, como en el caso delPSOE, han gobernado hasta hace tres meses, se presten a hacer el juego a estos colectivos para intentar dañar la imagen del Gobierno.
Los incidentes de Valencia y Barcelona, deberían ser hechos aislados si no queremos entrar en una espiral de violencia que pueda traernos serios disgustos a la convivencia. Una cosa es la discrepancia con las medidas que un gobierno pueda tomar y otra muy distinta es que se incendie, y nunca mejor dicho, la situación para que a través de la algarada en la calle se cree un clima social irrespirable que acabe por asfixiar al Gobierno.
La izquierda maneja muy bien la calle, siempre lo ha demostrado. Está en su legítimo derecho en hacerlo. Otra cosa es que sea responsable poner en marcha en este momento toda esa capacidad operativa. Tengo la impresión de que España necesita ahora otra cosa, otros métodos de discrepancia y, sobre todo, mucho intento de acercamiento. No tenemos entre las manos un problema de ideologías, sino una grave situación de crisis de la que sólo saldremos juntos. Cercar al Gobierno ahora es cercar a todos los españoles, es dividir al país, tirar piedras contra nuestro propio tejado. Si el Gobierno pierde, perdemos todos y no va a venir nadie de fuera a resolvernos el problema. No somos Grecia y no se puede consentir que la izquierda radical quiera proporcionar imágenes de violencia como las que se registran en el país heleno… Más vale que el PSOE entre en razón y ordene su casa por dentro, porque como se dedique a agitar la bandera de la discrepancia, terminará no sólo por ser un gran causante de esta crisis, sino el gran responsable de que seamos incapaces de remontarla.
Parece mentira que los estudiantes no se hayan manifestado en ocho años a pesar de que España es uno de los paises con mayor fracaso escolar.Esto parece que no les preocupa nada,pero si que les apaguen la calefacción una hora antes.Al PP se le van a poner las cosas muy difíciles porque la calle va a ser foco permanente de conflicto con lo que se dará la imagen de partido autoritario y en caos permanente.Esta es la colaboración que la izquierda presta a salir de la crisis económica.Pincha por detrás y consigue poner en jaque al gobierno y de paso atraer hacia ellos a los más radicales.No estamos para destrozos en las calles ni para dar la imagen de Grecia,una imagen que todos detestamos y que el Psoe e Iu junto a los sindicatos están empeñados en instalar en España cuanto antes.No podemos caer en esta trampa.
Yo creo que puede haber de todo en esas algaradas, y siempre se puede valorar por las minorías que van arrasando y que se apuntan a todo aunque les importe una mierda lo que otros reivindican.
Por otra parte, quería hacer un paréntesis para recapitular sobre un concepto como es el de «la izquierda». La izquierda no es un partido, otra cosa es que partidos que se digan de izquierda se apunten popularmente y aglutinen cosas que se llaman de izquierda.
Pero no, creo que esto no es cuestión de ideologías, la izquierda es el pueblo llano, el que no pita ni pinta nada. Es importante que lo pensemos antes de hacer juicios de valor sobre si el PSOE o IU incitan a algo, que no niego que celebren estas manifestaciones, pero la izquierda es el pueblo, sin más.
Evidentemente habrá quien perteneciendo a partidos contrarios al que ejerce el gobierno se apunte para hacer masa. Pero que eso no nos ciegue a la hora de valorar el motivo de una manifestación contra algo que puede ser perfectamente reprochable. Es natural que el pueblo se crispe, lo antinatural sería que nuestros jóvenes no manifiesten su impotencia contra este sistema.
Eso sí: no estoy de acuerdo en arrasar la calle, más que nada porque quienes suelen sufrirlo más son otros miembros del pueblo llano.
Nadie ha arrasado la sede de Goldman Sachs, y esto no lo entiendo, la verdad.
Saludos