Estaba cantado. El PSC quiere hablar de “tú a tú” con el PSOE, lo que significa que pasado el duelo, que por cierto sólo ha durado dos días, y quiere pasar a su particular acción. Como no ha colocado a Carme Chacón al frente del partido nacional, no parece dispuesto a facilitar demasiado las cosas a Rubalcaba. Los primeros pasos los ha dado sin la concurrencia de Chacón, que no ha aparecido en la reunión que celebró el partido para analizar el resultado del congreso, pero que sí determinó resoluciones bastante significativas.
Por un lado, el Partit dels Socialistes de Catalunya acordó poner en marcha las resoluciones aprobadas en el congreso del pasado diciembre, unas resoluciones que “nacionalizaban” aún más al partido y que obligaban a mirar hacia adentro, hacia la consideración de un partido más catalanista y más diferenciado de los socialistas españoles. Esta decisión, aparcada a la espera de lo que pasara en el cónclave del fin de semana pasado, supondrá una posible sacudida interna en el PSOE, que en su Congreso se desgañitó en defender que había que apostar más por posiciones de partido, las mismas en toda España, justificando y explicando en cada territorio las razones de las mismas.
Por otra parte, está la decisión de abrir conversaciones con el PSOE para definir el marco de relaciones entre las dos formaciones. Es verdad que señalan que no es una urgencia, pero dicen que hay que hacerla “sin prisa, pero sin pausa”. Lo curioso es que añaden que hay que establecer un marco de relaciones donde se hable cada vez más de “tú a tú” con los socialistas… A veces tengo la sensación de que se quedan con ganas de decir que hay que hablar de “tú a tú” con los socialistas de Madrid, porque en el fondo de todo esto da la impresión de que hay una decidida vocación de enfrentamiento.
Cada partido es libre de establecer su marco de relaciones internas. Rubalcaba aludió a que el PSOE no son partidos federados y el PSC parece que interpreta todo lo contrario. No es una buena práctica desenterrar ahora este hacha de guerra, porque da la impresión de que de lo que se trataba en el Congreso era de dirigir al precio que fuera y bajo condiciones… Ante estas posiciones, cabe pensar que la democracia interna de algunos socialistas es una pantomima y que en el fondo siguen más interesados en sus posiciones localistas que en el bien del partido.
Para el conjunto de España, el desmarque del PSC es un debilitamiento notable del PSOE y no es bueno para la vida política. Rubalcaba y los suyos tienen por delante una tarea de cohesión interna muy grande y en ella Carme Chacón no puede lavarse las manos. Desmarcarse de la nueva ejecutiva no puede abrir la puerta a pensar que se trabaja desde la sombra, remando en dirección contraria… El momento exige trabajo extra a todos los partidos, cada uno desde el puesto en el que le han puesto los electores, y los socialistas no cumplirían ese mandato si se rompen como consecuencia del resultado del Congreso. Chacón tiene una responsabilidad que es urgente que cumpla, o de lo contrario se retratará sobre sus verdaderas aspiraciones…