Rubalcaba,…»erre que erre».

Que más de 12 millones de ciudadanos siguieran el cara a cara entre Rajoy y Rubalcaba y que más de 21 millones conectaran con él en algún momento de su desarrollo, demuestra que había interés por lo que los candidatos plantearan y que las elecciones, pese a que parece que habrá un resultado claro, crean expectación. No es para menos, nos jugamos mucho a la hora de determinar el modelo que queremos para salir de la crisis en la que estamos y ante ello, parece que soplan vientos de cambio. El problema es adentrarse en determinar el calado que ese cambio deberá tener.

Con la incertidumbre actual, con las sorpresas que el PP se está encontrando en las comunidades gobernadas durante años por los socialistas, no es de extrañar que se aplique la prudencia a la hora de delimitar las medidas a tomar. El PSOE, volcado en hacer de la necesidad virtud, lo que trata es de inculcar a la población que el PP carece de programa y que lo que hará será aplicar recortes. La última ocurrencia de Rubalcaba y su equipo es hacer una campaña en paralelo para explicar lo que, según ellos, el PP no quiere contar. Vamos, que los socialistas parecen renunciar definitivamente a su proyecto para España y vuelcan sus esfuerzos en agitar el archiconocido fantasma de “que viene la derecha”, un latiguillo que ya no sirve, pero que para un PSOE nostálgico, empeñado en mirar al pasado, parece ser el “clavo ardiendo” al que agarrarse para evitar la debacle.

A veces tanta insistencia del socialismo en esto del programa oculto, me da la sensación de que es un intento de ponerse la venda antes de la herida. Se trataría de sembrar la duda ante el electorado para que el día que se descubra lo que hay de fondo, todo sea culpa del PP y nada de la gestión de los últimos 8 años. Dicho de otra forma, es como intentar borrar todo lo que ha pasado y los desatinos cometidos, lo que será para el PSOE una losa mayor, porque no hay nada peor que negar la propia historia, lo que significa que no han aprendido nada de los errores cometidos.

El PP reanudó la campaña con la seguridad de que el debate del lunes apuntaló una victoria que todos dan por hecha. Pero la tarea que queda por delante es mucha. José María Aznar, que ayer entró de forma activa en la campaña, advirtió que es imprescindible una mayoría estable para poder salir de la crisis y sobre todo, que se tenga en cuenta que no hay una varita mágica para resolver los problemas, ya que lo que está por venir es muy duro y será imprescindible pasarlo. Por eso afirma que el nuevo Gobierno deberá actuar de inmediato, sin un sólo día de gracia… Se agradece que haya políticos que hablen tan claro. Lo necesita el país y lo necesita la democracia. Hablar claro debería de ser el gran objetivo de toda campaña, aunque desgraciadamente no estamos acostumbrados a ello.

1 comentario

  1. ¿No tendrías la esperanza de que Rubalcara rectificara su campaña?.Lo que está haciendo el PSOE es seguir en su carrera hacia adelante tratando de evitar a toda costa captar a los suyos.Jamás había visto una campaña en la que el candidato no vaya a captar nuevos votos.Estoy de acuerdo contigo en que es importante que los políticos hablen claro y se les entienda,porque a veces se pierden en sus circunloquios y en eso hay que reconocer que el candidato del PP no se parece en nada a Aznar.Rubalcaba es verborrea pura y juega a despistar a los electores.Lo que es prometedor es la alta audiencia del debate que demuestra que si fuera uno de verdad,sin estar enganchado a unas normas superrígidas,toda España estaría pendiente.Enhorabuena por tus comentarios Mireia,llenos siempre de sentido común y de tino político.

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