Para hacer gracias, hay que ser gracioso.

La primera parte de la campaña está marcada por el debate de esta noche, el único “cara a cara” entre los candidatos con más posibilidades en las elecciones del 20N. Rajoy y Rubalcaba, Rubalcaba y Rajoy, confieren a esta cita gran importancia, hasta el punto de que Rajoy dedicó todo el día de ayer a preparar el debate y Rubalcaba hizo lo propio el sábado y toda la tarde del domingo. Se hace un alto en el camino de los grandes actos de partido, donde el PSOE ha recobrado lo más rancio de la organización, mientras el PP mantiene su hoja de ruta al margen de los histriónicos ataques de Felipe González y Alfonso Guerra. Sí, los socialistas han rescatado al tándem del socialismo del 82 para intentar captar la atención del electorado socialista más clásico y que es el que temen que se quede en casa el 20N. Pero los años no han pasado en balde y han envejecido, no sólo a las personas, sino también a los mensajes y por eso escuchar a Guerra o González en los mítines, es entrar en el túnel del tiempo de los viejos chascarrillos de la transición, aquellos que servían para agitar a los propios y para causar irritación en el adversario incapaz de hacer frente a los aguijones del gracejo andaluz. Pero hoy la sociedad es otra, más madura, con criterio, y por eso los mismos chistes de siempre ya no hacen ni gracia, y sólo los convencidos los jalean como si asistieran a un gran espectáculo televisivo donde el regidor agita los brazos para que el público ría o aplauda.

Todo en el PSOE parece poco para dar la vuelta a las encuestas. Los tracking del fin de semana de varios periódicos nacionales insisten en que hay una gran ventaja, superior a los 16 puntos, que permiten al PP una cómoda campaña al margen de las provocaciones. Claro que los mejores resultados de las encuestas para el PP los ofrece el CIS, que aumenta la ventaja hasta casi 18 puntos… Tanta ventaja en la encuesta sólo es posible gracias a la tradicional cocina de este organismo, que sabe que estos datos pueden ser desmovilizadores en el electorado del PP y movilizadores en el PSOE, que volverá a azuzar el tradicional “qué viene la derecha”.

Las intervenciones de Rubalcaba este fin de semana son de motivación, una gran terapia de grupo hacia su electorado, al que trata de convencer de que aún es posible dar vuelta a las encuestas, que lo que no han sido capaces de hacer en ocho años, se puede ganar en 15 días por arte de magia, reconociendo ante los suyos que hay cosas que no se han hecho bien, pero que otras sí y sobre todo, que siguen siendo los socialistas de siempre. No sé si con esto lo que quieren expresar es que Zapatero, que no aparece ni por asomo en la campaña, ha sido un paréntesis en la historia del partido, que por su actuación ha sido apartado de toda relación con estas elecciones. Por eso los socialistas “pata negra” son los que ahora comparecen a las urnas, sin Zapatero. A lo mejor esto es lo que significa la llamada de Rubalcaba a dar la cara y a pelear por lo que quieren. 

2 comentarios

  1. Maldita la gracia que tienen todos los chanchullos de Pepiño o de Guerra en sus tiempos o de los crimenes de estado de los Felipe boys.Maldita la gracia que tienen los 5 millones de parados que tenemos en España que son la herencia de 8 años de gobierno de amiguetes que se han dedicado a vaciar la caja.No tienen autoridad moral para dar lecciones y tendrian que responder de todo el daño que han causado que es una losa que se tardará muchos años en levantar.La mirada al pasado de la campaña de Rubalcaba es la vergüenza final de ocho años para olvidat.A ver si los echamos de una vez para que penen todo lo que nos hacen sufrir.

  2. Felipe González y Alfonso Guerra fueron un tándem político de éxito para el PSOE,pero hoy ya son historia para olvidar.No sólo están pasados sino que al final la cagaron y pasaronla historia como los responsables de los crímenes de estado de los GAL.Un presidente del gobierno que es cuestionado apor estos asuntos está invalidado para hacer cualquier tipo de crítica y ahora reaparece para descalificar al PP y ayudar a uno de sus máximos colaboradores como es Rubalcaba.No solo estaños en el pasado con González y Guerra,estamos en el pasado con el propio Rubalcaba,que ha estado en todos los gobiernos del PSOE y ha sido el máximo colaborador de Zapatero,que es el responsable del mayor desaguisado de la democracia.Muy mal se tiene que ver el candidato socialista para echar mano de personajes tan gastados y tan desprestigiados como estos andaluces fulleros.

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