Por fin una gran noticia y además de las que unen (que nos hace mucha falta). Una noticia que no por esperada y presentida, ha perdido un ápice de importancia. Todos los españoles esperábamos que llegara el día en el que ETA anunciara que deja de matar. Y ese día ha llegado… No importa que haya sido a un mes justo de las elecciones, ni que venga precedido de la pantomima de la Conferencia de Paz, el hecho es que por fin se acabaron los asesinatos por una causa absurda e irracional. Todos tenemos que alegrarnos y todas las fuerzas políticas lo han hecho. Hay unanimidad y eso no es frecuente. En la gente de bien hay un recuerdo, el de las víctimas de los más de 800 asesinatos cometidos por la banda y la tranquilidad de que la negra lista no se incrementará. Su sacrificio no ha sido inútil y el final anunciado ayer lo demuestra. Además, todos debemos agradecer el trabajo de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, que han luchado contra viento y marea por defender los derechos de todos los españoles y por proteger a la sociedad de los ataques de los sembradores del terror. Han pagado un precio muy alto con la pérdida de muchos de sus efectivos, pero su trabajo ha sido determinante a la hora de cercar a los asesinos y propiciar el final de actividad.
Gana la Democracia y el Estado de Derecho. Ganan los ciudadanos vascos que pueden ver consolidada la normalidad en la que llevan tiempo trabajando PSOE y PP con su pacto de gobierno; ganamos todos los españoles que esperábamos con verdadero deseo una democracia sin violencia y sin un borrón tan negro como el de los asesinatos por no pensar como ellos, por querer un modelo de convivencia en el que todos tengan cabida y donde el contraste de las ideas sea enriquecedor y no excluyente.
Zapatero dijo que la nuestra será una democracia con memoria y que en esa memoria colectiva estarán siempre las víctimas de la banda, y Rajoy hizo de su intervención un homenaje permanente a ellas y apuntó algo tan real, como que la tranquilidad de los españoles no será total hasta que se anuncie la disolución definitiva.
El único borrón del día lo puso la propia banda, incapaz de pedir perdón y ni siquiera recordar en el comunicado a las víctimas de sus asesinatos. Hay a partir de ahora muchos interrogantes, que tendrán respuesta a medida que avance el calendario. De momento el primer paso está dado y eso es lo que todos celebraremos sin bajar la guardia, porque los etarras no son muy de fiar y sus próximos pasos serán los que nos muestren sus intenciones, que no deberían ser otras que su disolución y la entrega de las armas, que es lo que ya todos deseamos.
Asepticamente hablando es una buena noticia pero en cuanto se profundiza un poco se ve que no hay nada que no sea arrogancia, sectarismo y chantaje al estado de derecho.No piden perdón,no anuncian su disolución,no entregan las armas,no recuerdan a sus victimas y llaman a negociación. ¿Y si no la hay?.¿Van a volver a matar?.Suscriben paso a paso lo que marcó la cumbre de la paz de San Sebastián que estaba ordenada por la banda.El comunicado es positivo porque menos es nada,pero beneficia a los proetarras que se presentan a las elecciones y ese es el motivo fundamental.La gran noticia a medida que pasa el tiempo se ve que es menos que gran noticia,porque hay muchos matices que hay que aclarar y que la banda no ha hecho.Tenemos que ser prudentes porque tanta alegría desbordada puede pasar factura.Lo que menos entiendo es la alegría de Rajoy porque esta es una acción para beneficiar a Bildu y su sello político en las generales y a Rubalcaba.El intento de Rajoy de hablar sin pisar nada ni alterar nada acabará por hacer mella en los españoles que esperan de él algo mas que un puñado de paños calientes.