Trampas electorales.

Ya es casualidad que justo en el momento en el que el Congreso de los Diputados cierra la legislatura y se afronta la recta final de las elecciones generales del 20N, ETA lance un comunicado que anuncia otro el alto el fuego “definitivo”, y la izquierda abertzale programe un acto como el de ayer, en el que se escenifica la bondad del anuncio de ETA y la determinación de utilizar la vía política para el denominado “proceso de paz”.

Por partes. Siempre es bienvenida la noticia que ETA diga que no va a matar, aunque la palabra de los asesinos no tenga valor alguno… Pero no nos engañemos, es insuficiente; el único anuncio de ETA que puede tener valor real es que se disuelven y entregan las armas sin condiciones. También es positivo que un puñado de presos vascos ex-etarras se sumen a cualquier tipo de acuerdo que rechace la vía violenta y abogue por la vía política. Pero me pregunto por las razones de que lo hagan ahora, en este momento y no antes, las razones por las que ayer todavía seguían hablando de torturas por parte del Estado o se critica la ilegalización de Sortu… Todo esto huele a montaje, montaje que tiene por único objetivo potenciar a las siglas Bildu de cara a las elecciones, ya que son quienes están capitalizando la actuación de la izquierda abertzale y lo hacen, además, desde numerosos instituciones vascas. Bildu no es una fuerza política clara, ni la panacea. Bildu huele a tapadera y basta con contrastar lo dubitativo de sus condenas sobre las actuaciones de los violentos vascos. La mejor prueba la tenemos este fin de semana, con los incidentes protagonizados en Bilbao por los radicales, ante la demolición de un edificio que estaba tomado por los ocupas.

Todos deseamos la paz. Todos creemos en la acción de las fuerzas políticas democráticas unidas contra los terroristas. Sólo cuando han ido todos a una, se les ha acorralado y se les ha llevado a los momentos más bajos de la banda, como el que ahora vivimos. Con más luces que sombras, ha sido el trabajo profesional y eficaz de las fuerzas y cuerpos de la Seguridad del Estado, bajo los mandatos de Ministros del Interior que creían firmemente en el fin de la banda, los que han permitido estar en el momento actual. Esperemos que esa unidad no se quiebre y se mantenga firme, aunque el candidato socialista empieza a dar signos claros de ruptura de esa unidad. Primero valorando como inédito el reciente comunicado de la banda ETA, cuando no dice nada nuevo y mucho menos lo que se espera de ella, y segundo porque Rubalcaba ha tenido ya la indecencia de afirmar que el PP le ataca “porque la lucha antiterrorista va bien”.

ETA y la izquierda abertzale no pueden entrar en la campaña, no puede marcar los tiempos de los demócratas, ni distraer la atención de los problemas reales del país. El terrorismo ya no es la gran preocupación de los ciudadanos y la lucha contra él debe seguir por la vía de la policía y de la democracia, sin cómplices de conveniencia que parecen dispuestos a abdicar de sus principios, con tal de arañar unos votos. 

1 comentario

  1. No es casualidad es algo premeditado,otra trampa mas de los abertzales con la provocación de poner al frente a un asesino de un chaval de 13 años.No podemos volver a caer en sus redes y hay que desenmascararles,es una vergüenza que Rubalcaba les baile ahora el agua.

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