Mientras Rubalcaba se dirigía ayer a los parlamentarios socialistas, Diputados, Senadores y Europarlamentarios, Zapatero participaba en una reunión con directores del Instituto Cervantes, en el que hablaba de la buena salud que tiene la institución y nuestro idioma. Aquí tenemos una muestra evidente del papel de cada cual: mientras el candidato hace política, dirige los grupos parlamentarios, facilita las recetas que a su juicio se deben tomar en la reunión del Eurogrupo de mañana o se pronuncia sobre el irrelevante papel que tiene el Senado en España; el Presidente cumple con el papel protocolario, dejándose robar el protagonismo en reuniones como la trascendental del jueves, donde los países europeos pueden aprobar recetas imprescindibles para salvar la Unión, el Euro y los países que están en quiebra… No tiene sentido que Zapatero, que es el Presidente, pierda el protagonismo de una reunión que todos esperan con expectación y donde la posición de Angela Merkel será definitiva para saber si se emprende un segundo rescate sobre Grecia y cómo se ayuda al país heleno a salir del pozo sin fondo en el que está sumido.
Todo lo que está pasando huele a final de ciclo, pero es verdad que ese final se está prolongando demasiado en el tiempo y lo que es peor, sin que haya una razón solvente para que esto pase, puesto que los brotes verdes ni asoman y cada día se comprueba que la crisis tiene un fondo nuevo.
En los últimos días hay rumores para todos los gustos… Se dice que las Cámaras Legislativas se cerrarán este mes de julio y ya no abrirán en septiembre. Ayer en Madrid corría como la pólvora que las decisiones del Eurogrupo del jueves pueden precipitar las cosas y forzar que esta misma semana, o como mucho la próxima, se disuelvan el Congreso y se convoquen las elecciones. Un hecho parece evidente y es que el Gobierno tiene tal situación de debilidad, que no está en condiciones de negociar los presupuestos del 2012, ya que para sacarlos adelante debería contar con el apoyo de los nacionalistas, que ya advierten que no se ven apoyando a un partido agónico, lo que anuncia que si lo hacen será a costa de un precio que no podemos pagar. Así pues, si a Rubalcaba le conviene y con las presiones de Europa para unas reformas que no se quieren acometer por la dureza que supondrán, lo más seguro es que el cerco se estreche tanto que a Zapatero no le quede más remedio que claudicar… Ya es triste que haya que confiar en que los acontecimientos pongan las cosas en una situación insostenible, para que el Presidente sea consciente de la importancia de que disuelva el Congreso y los ciudadanos se pronuncien en las urnas.
Rubalcaba ya es la voz cantante del PSOE y no tiene ninguna duda de que su objetivo es frenar la caída brutal que presumen las encuestas. Para ello nada mejor que dar un giro a la izquierda para retener a sus fieles, intentar movilizar a los abstencionistas e intentar pescar en el variopinto colectivo de los indignados del 15M… Ayer en su intervención ante los parlamentarios de su partido no se cortó un pelo a la hora de decir “donde dije digo, digo Diego”, y asumir como propuesta algunos de los postulados que reclamaba el movimiento de los indignados. Es curioso que lo que no se ha hecho durante 2 legislaturas, propuestas que han sido rechazadas en varias ocasiones por el PSOE, ahora se propongan como hoja ruta con tal de arañar unos cuantos votos. Pero más curioso todavía es que Rubalcaba, un viejo zorro experto en controlar y retorcer las campañas, en sacar dossieres, en controlarlo todo, arengue a los suyos para convencerles de que el PP va a hacer una campaña sucia, plagada de provocaciones en las que no deben caer. Y una más, dijo que le habían elegido porque le conocen bien y saben cómo es, y yo estoy de acuerdo, porque Rubalcaba tiene una historia evidente de político correoso, manipulador, artero, y también muy trabajador, premisas que ha utilizado siempre en su trayectoria política y que le han dado buenos resultados.
Si a Rubalcaba le interesa, Zapatero convocará las elecciones antes de final de año y eso es algo que ya se ve venir y cuyo primer capítulo ha sido la retirada de los apoyos de Prisa… Y no sería tan extraño que Rubalcaba también estuviera detrás de ello.