365 días.

No ha sido un año fácil sino más bien todo lo contrario. Un año de la victoria electoral del PP que ha pasado muy rápido pero al tiempo se ha hecho eterno en la toma de decisiones muy difíciles, pero que la gran mayoría sabe que son imprescindibles. Ha sido un año de sinsabores, de cierta impotencia al ver cómo adoptando medidas, acometiendo reformas, ajustando los gastos, no aparecen en lo inmediato síntomas de recuperación. Es posible que la caída se haya frenado, pero la maldita prima de riesgo sigue muy alta y el paro, siempre el paro, sigue disparado y sin visos de frenada.

 ¿Por qué las medidas del Gobierno Rajoy son insuficientes? No tienen la respuesta ni los expertos. La situación de partida era peor de lo esperado, pero lo cierto es que las recetas tradicionales tampoco parecen ya las más efectivas. Un hecho evidente es que había que contener la sangría de una deuda pública desbocada en la triste etapa de Zapatero y que había que acometer reformas como la laboral, pero hay que reconocer que nada de esto ha servido para recuperar la confianza que tanto se necesita en la economía.

 El Gobierno, con sus luces y sus sombras, ha sido valiente, ha tomado decisiones e incluso ha asumido rectificar su propio programa electoral como consecuencia de la grave situación del país. Sin embargo, se ha encontrado con una oposición que incomprensiblemente no ha estado a la altura de las circunstancias, ya que si hasta hace sólo un año el PSOE gobernaba y fue el causante en buena medida de este desastre, no es de recibo que ahora no asuma un papel de colaboración necesario para abordar la crisis… Y para poner las cosas más difíciles, ahí está la locura política de Artur Mas utilizando la ruptura del país en su favor, aunque tenga un altísimo coste en términos de credibilidad internacional de la marca España.

 Es bueno tener un Gobierno sin complejos en este momento, pero también sería bueno que su toma de decisiones estuviera acompañada de una buena política de comunicación que evitara dar la sensación de que no hay una hoja de ruta clara, lo que genera desconfianza en unos electores que según las encuestas, no están satisfechos de esta etapa, pero mantienen la confianza en el partido que la gestiona. No se puede pedir en tan corto espacio de tiempo que se solucione el desastre de muchos años. Pero eso no debe ser excusa para actuar con un cierto autismo que hace más difícil entender su tarea.

1 comentario

  1. No estoy de acuerdo en tu exposición de hoy porque el mandato del PP está siendo un gran fracaso haciendo todo lo que decian que no iban a hacer y estrujando a los ciudadanos mientras protegen a los políticos y los gobiernos regionales.No son tan valientes como dicen porque la reforma de la administracion ni la han puesto en marcha,mientras han limitado los derechos sociales y han subido de forma muy importante los impuestos.Soin un fraude más como el que hacen siempre los politiocos.

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