El «no me grites que no te veo» del PSOE.

Si algo hay que reconocer a Rubalcaba es que sabe hacer «de la necesidad virtud» y que es un prestidigitador en el uso maquiavélico de las palabras… Obligado por los hechos tuvo por fin que dar la cara. Pretendía dejar que capeara el temporal y comparecer tras la reunión de la Ejecutiva del próximo lunes, pero las voces pidiendo que se pronunciara sobre la debacle del domingo fueron tantas y tan intensas, que no le quedó más remedio que dar una rueda de prensa, aunque para ello utilizara la excusa de los presupuestos.
Claro que los periodistas no son tontos y procuraron que en las casi dos horas de comparecencia del todavía líder socialista, se hablara fundamentalmente de la crisis en el PSOE; una crisis que él matiza, casi niega, y que desde luego no le obliga a asumir ningún tipo de responsabilidad. Rubalcaba dijo estar satisfecho del trabajo realizado de cara a las elecciones del domingo. Lo dijo… Si Patxi López no obtuvo buenos resultados, es porque los vascos son unos desagradecidos que no han sabido juzgar su tarea y ver que es el artífice de la paz; ya vendrá la historia dentro de unos años para poner las cosas en su sitio. Si Vázquez se hundió con el PSOE gallego, es culpa de toda la izquierda que fue incapaz de plantear una alternativa seria a Núñez Feijoo. Y de pensar en dimitir, nada de nada, que a él le ha elegido el partido para solucionar los problemas y es a lo que se va a entregar. ¿Qué ha hecho hasta ahora entonces? Rubalcaba es incapaz de ver que hay un tiempo nuevo que necesita de nuevos rostros, de nuevas, frescas y abiertas ideas y que él y su equipo representan un pasado que cada vez es más contestado dentro de las filas socialistas y más rechazado entre el electorado… El próximo capítulo puede ser en noviembre con las elecciones catalanas.
Es evidente que cada partido es el único cualificado para poner orden dentro de su casa, pero también es cierto que un partido como el socialista, que tanto ha hecho por la democracia en España, no puede hacer aguas y dar la imagen de desintegración y de derribo general como la que ahora está dando. Rubalcaba es un político experimentado que debería saber que lo suyo tendría que ser ya una transición corta y regeneradora. Sin embargo se emperra en seguir enganchado a la poltrona negando la mayor. Ha dicho que se queda hasta 2016, momento en el que expira su mandato, y que sólo se irá si se lo pide una mayoría… No sé cual es el sistema al que el Secretario General pondrá oídos si tal hecho se produce, pero negar que en este momento ya hay una mayoría social que clama por un nuevo PSOE en la vida política española, es la mejor demostración de que vive en las nubes (como Zapatero) y de que no se entera de nada de lo que los ciudadanos piensan y sienten.  

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