La cumbre de la OTAN que se celebra en Chicago se ha convertido en una cita vital para España. No porque lo que allí se debate nos sea fundamental para el momento actual, sino porque de los buenos oficios diplomáticos que allí están desarrollando Mariano Rajoy y su equipo, depende buena parte de nuestro inmediato futuro. Digo inmediato, porque está claro que en el momento político actual hay que ir tomando decisiones para el corto plazo ya que es imprevisible conocer lo que sucederá mañana en los mercados. Habrá quien piense que cuando Zapatero Gobernaba, en este blog criticaba precisamente su política de improvisación, y así era, porque entonces no se tomaban medidas reformistas y se actuaba “a salto de mata” sin rumbo, buscando golpes de suerte y encaje de piezas en Europa para que las soluciones estuvieran al margen de nuestra política interior.
Hoy Rajoy está al frente del Gobierno más reformista de la democracia, con la toma de decisiones al margen de la popularidad de las mismas y siempre con la vista puesta en crear un marco de referencia capaz de devolvernos la competitividad y el prestigio que nuestra economía y nuestro país tenía. Hoy los mercados son un mundo endiablado, la economía se ha vuelto impredecible y a veces incomprensible y por muchas medidas que se tomen si no hay además una complicidad europea muy poco podremos hacer.
Y a eso se dedica estos días el Presidente en Chicago y de hecho ayer se entrevistó con Ángela Merkel y en las próximas horas lo hará con Hollande. ¿De qué hablaron ayer Rajoy y Merkel?… Hay secreto sobre la cita, pero no es difícil aventurar que nuestro presidente puso sobre la mesa el indudable esfuerzo que está haciendo la sociedad española y la vocación reformista para ajustar cuentas y atajar todo despilfarro, al margen de otras medidas orientadas a hacernos más competitivos. Claro, que con el lastre de la prima de riesgo, ya en los 500 puntos, cualquier trabajo parece inútil, por lo que Rajoy habrá puesto todo su empeño en que el Banco Central Europeo empiece a inyectar dinero comprando deuda y bajando así esa maldita prima que está dañando al presente e hipotecando nuestro futuro.
A Europa no le interesa una España hundida, porque la nuestra es una economía muy potente y su fracaso es el fracaso de la moneda europea y eso no interesa a nadie. Habrá que esperar que Rajoy haya convencido a esta dama de hierro, férrea hasta donde las haya con los ajustes, y además logre concitar los apoyos de los otros grandes de Europa. Nos va a todos el éxito de la gestión. A todos, a Europa también…
Pero para que la diplomacia funcione es necesario que haya confianza y prestigio y España no lo tiene.El Gobierno del PP está tratando de hacer cosas para recuperarlas pero da la impresión de que falta mucho.estoy de acuerdo contigo en que si Europa no nos apoya ahora vamos a caer al vacio y con nosotros cae Europa.Eso puede hacer que en estas cumbres de mandamás que se están celebrando puedan hacernos algo de caso.Un saludo Mireia.
Bienvenida,echaba en falta tus post,nos pones las cosas mas claras y muchos puntos en su sitio,que nos hacen mucha falta.Al pan ,pan y al vino,vino.gracias por volver.