Se esperaba con cierta expectación el resultado de la encuesta que el CIS hacia pública ayer en la que se contenía prospección de la intención de voto. Las duras medidas de ajuste del Gobierno y la movilización en la calle auspiciada por los sindicatos, con la colaboración entusiasta de PSOE e IU, habían generado un cierto ambiente de malestar que podría medirse en la intención de voto de los españoles.
Los datos no han dejado lugar a duda: El PP sólo pierde 2,6% de intención de voto, mientras que el PSOE gana apenas un 1,6%. La brecha entre ambos partidos es de 11 puntos, lo que indica que la confianza de los españoles sigue siendo mayoritaria en el PP, con lo que el concepto de “mayoría social” al que apelan los socialistas para descalificar las actuaciones del Gobierno, es una filfia que no se sostiene.
Por partes. Las encuestas tienen mero valor indicativo y cuando se trata de un sondeo sin horizonte electoral inminente, hay que tomarlas todavía con más precaución, porque se suele castigar al que gobierna, ya que hay que pronunciarse sobre lo que se piensa y no sobre la responsabilidad de emitir el voto efectivo y en los periodos interelectorales, el mayor desgaste se detecta siempre en el Gobierno. Si esto es así, y a ello apelaron constantemente los socialistas cuando se conocían los estudios del CIS durante su mandato, hemos de colegir de la encuesta que los españoles siguen sin fiarse de un partido que nos hundió un poco más en la crisis y que practicó muchas de las cosas que hoy se desgañita en criticar. Por otro lado es un hecho que a nadie gustan las políticas de ajuste, máxime cuando implican fuertes recortes. A nadie le gusta que le suban los impuestos o que le aminoren derechos que creía adquiridos. El resultado es un descontento lógico, que luego no es mensurable en el corto plazo, ya que es de sentido común que los españoles percibían que no podíamos seguir así y algo había que hacer..
De veras creo que la encuesta no recoge un fuerte desgaste del Gobierno, aunque sí sanciona que la comunicación de las medidas no se esté realizando de la forma más adecuada y de ahí la baja popularidad de los ministros. Claro, que llevan muy poco tiempo en el cargo como para ser conocidos, con lo que la valoración necesariamente tiene que ser baja. Sin embargo hay un dato que preocupante, el del alto pesimismo de los españoles sobre los grandes temas y en particular sobre el paro. Ahí el Gobierno tendrá que hacer una revisión de la proyección de sus políticas, porque no es bueno que sólo se perciba que se trabaja en los ajustes y no en la revitalización de nuestro tejido económico.
Lo dicho, las encuestas son indicativas y no sólo deben leerse en la parte que más beneficia, sino en todo su contenido, porque sólo de esa forma sus mensajes serán realmente útiles.
La política de comunicación es manifiestamente mejorable, pero a parte de eso echo a faltar un poco el contacto directo de Rajoy con la gente explicando las medidas. Lo que vulgarmente se conoce com «Dar la cara».
Tal como están las cosas creo que el presidente debería dirigirse a los ciudadanos más directamente. La gravedad del momento creo lo que justifica de sobras. No es necesario que esté cada semana en la tele pero haberlo hecho ya un par de veces hubiera sido muy bueno.
Es verdad que la encuesta no es mala para el PP pero tampoco es buena porque desde mi punto de vista refleja bastante bien del desánimo y el descreimento de los ciudadanos para con los políticos.No son capaces de hacer bien su trabajo y estoy de acuerdo con Alex en que tienen que dar más la cara porque los ciudadanos estamos despistados y no sabemos muy bien a que carta quedarnos.Zapatero improvisaba y no hacía nada pero no sabemos si Rajoy lo que está haciendo es tomar medidas sin ton ni son a ver si la cosa se arregla,como decía el chiste del gitano que fue al examen sin saber nada: «¿Usted a que viene aquí?. Por si había suertecilla».El PP siempre ha sido muy malo a la hora de contar lo que hace y este es un momento en el que no se lo puede permitir y mucho mas con los medios que ahora controla.