Hasta los medios más afines a los sindicatos y a la oposición, reconocían ayer que la asistencia a las manifestaciones de protesta contra los recortes que se convocaron para calentar el 1 de mayo, registraron una menor asistencia que en ocasiones anteriores. No me extraña. La sociedad española no puede responder masivamente a las protestas que convocan quienes ampararon y fueron la mejor coartada del Gobierno anterior, lo que significa que ampararon las medidas responsables de la grave situación por la que ahora atravesamos.
No me cabe ninguna duda que a una gran mayoría de los españoles no les gustan las medidas de ajuste que el Gobierno se ve obligado a tomar. Estoy segura que los sacrificios están siendo muy grandes y que por lo tanto hay descontento. Pero ese descontento es fundamentalmente contra la situación, contra ese paro debocado que no hay quien frene o con la falta de confianza que se consolida y que es dificilísima de combatir. No es sólo la culpa de un Gobierno que lleva apenas 4 meses tomando decisiones, sino que es la consecuencia de una situación heredada, que todos los datos van confirmando que era mucho más grave de lo que el PSOE había explicado en el traspaso de poderes.
Si algo hemos comprobado en estos cuatro meses de Gobierno de Rajoy es que se han tomado decisiones, y por lo que dijo el Presidente del Gobierno ayer, seguirán en los próximos Consejos de Ministros. Los españoles votamos mayoritariamente al PP para que tomara medidas, para que buscara soluciones a la crisis, y está gobernando, está tomando decisiones; es imposible que en tan corto espacio de tiempo haya resultados concretos. La coyuntura internacional tampoco ayuda y la salida de la crisis será larga, pero será…
Si algo hay que reconocerle a este Gobierno es que ha agarrado el “toro por los cuernos” y está tomando decisiones sin complejos. Tal vez en su «debe» haya que colocar que debería tener una mejor comunicación con los ciudadanos y acabar con el cuentagotas que se está produciendo. No estaría de más que el equipo de asesores de Moncloa considerara la posibilidad de una comunicación pública del Presidente a todos los españoles para explicar hacia dónde vamos, porque la incertidumbre suele generar un cierto desasosiego que sería necesario neutralizar.
Efectivamente, debemos despejar todas las dudas, porque la credibilidad es básica, tanto en el interior, para implicar a la sociedad en la difícil tarea que tenemos, como de cara al exterior, para que nos crean capaces y «confiables»; sólo así nos recuperaremos.
No tienen vergüenza en intentar culpar al gobierno de lo que está pasando.En los sindicatos empieza a haber el temor a que se acaba el momio que han tenido y por eso culpan al gobierno del PP mientras callaron con el Psoe.Rubalcaba atiza lo que ellos han creado y lo que no es muy entendible es que en el PP no expliquen las cosas con mucha claridad porque es lo que esperamos.Si no se dan cuenta de lo que está pasando el desgaste será muy grande y las encuestas ya lo empiezan a decir.Sin embargo no creo que eso lo pueda aprovechar el socialismo y lo que puede pasar es que el descrédito general aumente lo que yo pienso que no beneficia a nadie.