El peligro permanece en Andalucía.

Hay encuestas para todos los gustos y más cuando se trata de un proceso que acumula tanto morbo político como la casi segura victoria del PP en Andalucía. ¿Será por mayoría absoluta? Esa es la gran pregunta, cuya respuesta sólo podremos responder cuando se abran las urnas el 25 de marzo. Mientras tanto, la mayor parte de los sondeos me parecen muy dirigidos, volcados en tratar de influir sobre el puñado de votos que decidirán si en Andalucía se abre un tiempo nuevo o se quedan las cosas como están.
Ideologías aparte, parece higiénico que el PSOE abandone el poder en Andalucía. Tantos años de desmanes, escándalos, tanto gasto inútil, abusos de poder…, han hecho que el Gobierno Andaluz se parezca más a un cortijo caciquil propiedad de un colectivo, que el Gobierno de interés general para el conjunto de la sociedad andaluza.
A través de peonadas, ayudas, contrataciones, compras, montajes de imagen, gasto ingente en la televisión y control férreo de las ayudas a los medios, el socialismo tiene una implantación férrea, derivada en muchas ocasiones del pago de favores que ahora se exigen con todo el rigor. Se asegura que desmontar todo este tinglado es una empresa titánica, pero más vale que se haga cuando todavía se puede “ventilar” y no dejar que se sigan pudriendo los asuntos y el hedor llegue a un punto realmente insoportable. No puede haber mayor escándalo que el uso de millones de euros para trabajadores que entraban en el paro, para desviarlos a bolsillos particulares y actuaciones del partido. La mera sospecha, simplemente con la sospecha, de que una parte de ese dinero se ha gastado en pagar favores, juergas, clubes y consumo de droga, es de una gravedad inimaginable y mucho más en el momento en el que el país vive su peor crisis y en Andalucía se registran cifras de paro que superan el 30% en algunas provincias.
Si el PP no gana por mayoría absoluta no gobierna y el PSOE ofrecerá lo que sea a IU para mantener el control del poder y con ello dejar vivo el tinglado que tiene montado, aunque sea con un “rendimiento” menor que el alcanzado hasta ahora. Por eso el PP se la juega en estas elecciones y debe actuar con suficiente inteligencia, como para no permitir que las encuestas, en uno u otro sentido, les arrastren hacia posiciones que les alejen de tener los pies sobre la tierra.
Los andaluces deben también decidir qué es lo que quieren para su Comunidad y si quieren mantener el dudoso honor de encabezar el ranking de paro y de casos de corrupción política. Se necesita un nuevo tiempo y éste sólo está en mano de los electores. Ellos decidirán…

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2 comentarios

  1. Sí, parece que podemos sustituir Andalucía por Valencia y la cosa no varía.
    Hablando de todo un poco, creo que el señor Wert, a la sazón Ministro de Educación, se está cubriendo de gloria; cada vez que habla sube el pan.
    Lo digo porque está sentando las bases para que sólo los hijos de pudientes puedan
    -valga la redun- acceder a titulación allá donde les plazca por eso, porque lo están poniendo a huevo para que el hijo de clase media no acceda a nada o a poco… o a poca distancia.
    Pero, qué cosas tengo, educación elitista para la masa; parece contradictorio, pero es posible porque la masa vota. ¿Será que la masa quiere acceder en masa al elitismo?
    Mala campaña está haciendo el señor Wert, lo digo en serio.
    Saludos.

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