Agitando, hasta el último minuto…

Con la que está cayendo, con los problemas que acumulan los españoles, con los problemas que muchas familias tienen para llegar a final de mes, con la prima de riesgo disparada, con el déficit acumulado, con el número de parados que tenemos, con los negros nubarrones que se ciñen en el horizonte,… resulta que ahora uno de los asuntos que tiene que resolver este país con gran diligencia es el traslado, o no, de los restos del General Franco del Valle de los Caídos.
El agónico Gobierno Zapatero, experto en reabrir viejos litigios, maestro en enfrentar a los españoles, capitán en la tarea de hundir la economía del país, resulta que encargó a una comisión de “expertos” analizar el futuro del Valle de los Caídos y reinventar el mausoleo. La salomónica decisión adoptada ayer es que hay que hacer del espacio una especie de parque temático y sacar de allí los restos de José Antonio Primo de Rivera y los de Franco y entregar estos últimos a la familia, siempre que la Iglesia, porque es un lugar de culto, lo permita. El cocktail es perfecto: Franco, José Antonio, Valle de los Caídos y la Iglesia, los elementos aglutinadores de los nostálgicos más nostálgicos, que permiten alimentar viejas rencillas y odios que desgraciadamente en algunos sectores se mantienen activos.
Franco, para mi, es un personaje de los libros que marcó la historia de España en un periodo con evidentes episodios para olvidar. Según escribo estas líneas, me doy cuenta de la falta de respeto que muchos políticos tienen a la hora de abordar los problemas de los ciudadanos, porque que este asunto ocupe un sólo minuto del tiempo de nuestras vidas en el momento actual me parece un insulto a la sociedad como conjunto, a las familias de los enterrados y a las familias de los muertos en la contienda civil, porque se frivoliza con ellos y se les utiliza con aviesas intenciones. No puedo entender que los estertores de este Gobierno sean para mantener el fantasma de la dictadura activo y que haya quien desde posiciones de responsabilidad sean incapaces de mirar al futuro, teniendo en cuenta que lo que pasó, pasó, y que lo que tenemos que hacer es tomar nota para que no se repita jamás.
Este empeño de una parte de la izquierda más rancia de mantener abiertas las fosas del rencor, la herida permanente de la más dramática guerra que se puede producir, la guerra entre hermanos, es algo que se deberían hacer mirar. La sociedad española ya no es la sociedad de los enfrentamientos. La gran mayoría de los españoles han pasado, hemos pasado página y sólo los nostálgicos, aquellos que sienten todavía en su interior la llama activa de ese enfrentamiento, desde uno u otro bando y que afortunadamente son los menos, no pueden encontrar el alimento en un Gobierno desnortado, empeñado en dividir hasta el último minuto e incapaz de aparcar estos temas para el futuro, si es que merece la pena reabrirlos.
Un país fuerte no es el que reniega de su pasado, el que lo utiliza siempre como un fantasma para generar miedo, para mantener activo el “divide y vencerás”. Estoy convencida de que hoy España es un país que mira al futuro, que pasa página y que muy pronto habrá olvidado a este gobierno de incompetentes que tantos destrozos han causado en todos los estamentos de nuestra sociedad.

3 comentarios

  1. A Zapatero siempre le ha gustado remover la basura y poner en la política lo más sucio.Su mandato está llego de enfrentamientos,de despertar odios,de hurgar en lo que puede enfrentar a los españoles.Hasta el final lo está haciendo y esta supuesta comisión de expertos,en la que hay ex ministros de Felipe González que no dijeron nada del cadáver de Franco mientras mandaron,se encarga de agitar nuevamente el fantasma del dictador para alimentar esos bajos instintos que mantengan encendida la llama del guerracivilismo.A ver si de una vez se va este nefasto dirigente político que ha conseguido destrozar y ensuciar todo lo que ha tocado.

  2. Posiblemente haya quien, como dices, quiera revolver heridas. Posiblemente, también, y de esto no se suele sacar en foros de este tipo, haya quien se afane en recordar errores del pasado para que no vuelvan a ocurrir.
    Esto lo digo porque con ese mismo argumento que presentas hay quien ataca el tema de las fosas comunes, cosa que es un derecho de todo bien nacido honrar a sus muertos sin que nadie tenga que manipular o arrimar el ascua a la sardina de lo político. Esto me parece una falta de respeto hacia el muerto.
    Dicho lo anterior, sólo cabe decir que hemos de asumir que el pasado pasado está, pero teniendo en cuenta que el futuro y el presente se basan en ese pasado por el que algunos no quieren que se revuelva.
    Muchos, y lo digo con plena convicción, tienen mucho que callar cuando en la Guerra Civil se mató por motivos primarios (celos, envidias, odios atávicos, cuestiones de lindes…), y de eso estoy hablando, de la impunidad que hubo tras la línea del frente de esa guerra. Los motivos políticos nunca son motivos para matar a nadie. Algo le tiene que pasar a un país para que en su historia conste una guerra como la nuestra. Y esto es lo que tiene que quedar claro.
    Saludos.
    Fdo.: J.Robles

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