Un paréntesis para el verano.

Hoy viernes se considera el último día hábil del periodo político. Llega agosto y aunque la actividad sigue, el tono político, las propuestas, las declaraciones…, bajan mucho. Es como si viniera un tiempo pactado para el descanso, aunque jamás nos libramos de las llamadas “serpientes de verano”, que suelen ilustrarnos de alguna que otra bajeza o algún que otro chascarrillo para alimentar la canícula estival.
Desde hace tres años las vacaciones no son las mismas, porque la crisis hace que, cuando menos, se guarden las formas y haya menos viajes, más escapadas a los despachos y alguna que otra entrevista que dé sensación de actividad. Pero este año las vacaciones serán mucho más cortas y poco intensas, porque nos vamos con la incógnita de saber si Zapatero de una vez piensa asumir su responsabilidad como Presidente del Gobierno, y dar por concluida la lenta agonía a la que está sometiendo al país y a su propio partido. La encuesta del CIS de antesdeayer, que daba un respiro en la caída libre en la que está metido el PSOE, perdía su credibilidad al entrar en el detalle de los resultados sobre las preguntas sobre el candidato socialista. Más que un barómetro periódico, parecía un “Rubalcabarómetro”, porque estaba orientado exclusivamente a ensalzar las cualidades, la mejor imagen, la mejor preparación, lo mejor todo, frente a un Mariano Rajoy que no destaca por nada (porque tener una décima de mejor imagen que Zapatero no es destacar por nada)… No parece lógico que con el dinero público se juegue de la forma partidaria en que se hace, porque nadie puede creerse que Rubalcaba es ahora el gran descubrimiento de la política nacional, cuando casi se puede decir que es una reliquia, uno de los decanos de la política española…
Pero en fin, como los manejos socialistas, y en particular los de Rubalcaba, son una constante en la vida política española, no me sorprende demasiado el diagnóstico que el CIS hace. Más de lo mismo y por eso no cambia nada sobre la situación en la que estamos, ni se aventuran especiales movimientos durante el próximo mes. Letargo veraniego al canto.
El Caso Gürtel ha quedado seriamente desactivado como arma arrojadiza tras la caída de Camps y parece que ETA no va a dar ningún comunicado final, así que el PSPE no tendrá muchas cosas que llevarse en la mochila veraniega para estirar las críticas al adversario. Por el contrario, ya comprueba cómo las elecciones del 22M le han supuesto la mayor pérdida de poder territorial jamás registrada, y tendrá que meditar mucho lo que hará de cara a los presupuestos del 2012, que tendrá que haber presentado en las Cortes en el tope del 1 de octubre. A la vista de cómo ha concluido el actual periodo de sesiones, no parece descabellado pensar que en septiembre el Congreso de los Diputados se abrirá para concluir el trámite parlamentario de las 4 leyes pendientes, pero tengo la impresión de que no se llegará a octubre, con lo que no habrá presupuestos y sí elecciones en la tercera semana de noviembre.
Los partidos se van con la expectativa de trabajar en la maquinaria electoral. El PP asegura que ya la tiene en marcha, y parece lo lógico teniendo en cuenta que lleva reclamando elecciones todo el año. En el PSOE justo es reconocer que Rubalcaba y su equipo se están vaciando para intentar evitar la debacle. El verano siempre trae un respiro político, además es seguro que también traerá un respiro a las cifras de paro, y ayer se anunció una importante rebaja en el déficit… Es como si todo se aliara para decir que después de tanta crisis, de tanto sinsabor, de tanta prima de riesgo, de tanto descenso en los beneficios empresariales, de tanta caída de la bolsa y de tanta manipulación mediática, hay que tomarse una vacaciones, aunque sea un simple “Kit-Kat”, que permita tomar aliento y afrontar un nuevo curso que traerá muchas e importantes novedades; pero sobre todo nos traerá el final de la era Zapatero, sin duda una buena noticia que saludan la mayor parte de los españoles, socialistas o no socialistas.
Os propongo a todos un alto en el camino. Os propongo aparcar los problemas, los sinsabores, las puñaladas y a los miserables. Os propongo un ejercicio positivo para el merecido descanso, disfrutar de la naturaleza, de la familia y los buenos amigos, de una buena lectura o del silencio que trae paz y tranquilidad. La vida de verdad, la que está rodeada de sinceridad, de cosas sencillas, de esfuerzo personal, de lucha contra la adversidad…, es la que merece la pena. Yo apuesto por ello.

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