Empacho político en la Gala de los Sueños.

Nunca entenderé las razones por las que hay que poner al cine español al pie de los caballos por mezclarlo con la vida política. Desde el “No a la Guerra” o el triste alineamiento de un sector de la industria audiovisual con el PSOE de Zapatero con el polémico grupo de la “Zeja”, la gala de los Goya tiene su “morbo” en saber si la política asoma o hay protestas que se canalicen a través de ella. Y este año hubo de todo.

Lo curioso es que cada año quienes la preparan aseguran que de política, nada de nada. Sólo cine, glamour y talento… Pues lo que vimos anoche tenía cine, tuvo glamour, mucho talento pero desde luego, mucha política. Vamos, que ya desde el primer monólogo de Eva Hache, se vio que la cosa iba por el sendero de la crítica más ácida. Crítica para los Príncipes por su ausencia de la Gala, crítica al Gobierno… por todo, y sólo tímidas alusiones al grupo de la “Zeja”. Algunos, como José Corbacho, llegaron a hacer alusiones reiteradas y fuera de lugar. Aunque el Presidente de la Academia, Enrique González Macho, reivindicó un cine de todos, no alineado con los partidos, se preocupó muy mucho de destacar que el exitoso año que el sector ha vivido ha sido el del cine al que subvencionó el anterior Gobierno, y vaticinó que no sería igual con el actual. Denunció que España tiene el IVA cultural más alto de Europa, criticó «ad futurum» que no se rectifique y arremetió contra la reforma de RTVE. Vamos, que el Ministro Wert se llevó una maleta repleta de recados, a los que sumar la consabida pegatina de los actores más alineados y la de Cayo Lara, que no desaprovecha la ocasión para dejarse ver.

Por lo demás la Gala del Cine Español, a pesar del caos en el Goya a la mejor canción, tuvo una meritoria puesta en escena, vistosos números musicales y buenos montajes basados en las películas de éxito o en el repaso a la vida cinematográfica de la querida Concha Velasco, el Goya de Honor de este año, la eterna “Chica Ye-Ye” de nuestro cine, que nos recordó que talento lo ha habido siempre y que el suyo era un premio merecido. La ovación de todos sus compañeros en pie, demuestra que los homenajes hay que darlos en vida, porque lo bonito es reconocer siempre a los mejores de los nuestros y que ellos puedan vivirlo y disfrutarlo… Como al Maestro Sacristán, maravillosa trayectoria, la voz del cine y el teatro de este país.

Hay talento en el cine español y hay futuro. Lástima que desperdiciemos parte de ese talento, del vigor y de las ilusiones de esta inmensa factoría de sueños, en polémicas que acaban siendo estériles y restan asistencia a películas que merecen la pena, pero que muchos excluyen de sus preferencias por estas incomprensibles disputas.

2 comentarios

  1. Estoy de acuerdo contigo Mireia. Hubo mucho glamour, humor y esa parte politica, que todos sabemos, y que hasta pueden tener razón, se la podian haber «guardado» pues el lugar no era adecuado ni apropiado para ese tipo de acciones y comentarios.
    Fue la primera vez que conseguí verlo hasta el final y valió la pena, se me hizo ameno y también me parecieron muy bien los premios de Concha Velasco y Sacristán dos grandes del teatro y cine español.

  2. La causa de que esta gala sea política es que los actores españoles solo están pendientes de sus intereses y les importa una mierda el cine español y España como nación.Ellos solo quieren que haya un gobierno que les ponga un montón de millones para hacer lo que ellos quieran.Por eso no le gusta el PP y por eso apoyan a Zapatero y al psoe.Yo no voy a ver películas españolas porque a estos cinicos que los vean sus amigos.De mi no se van a reir.

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