«Crisis», «política» y «transparencia».

La dimisión de Juan José Güemes como consejero de la empresa Unilabs es una buena noticia para la salud de la política. La empresa suiza había comprado a las empresas que resultaron adjudicatarias del servicio de análisis clínico convocado por el propio Güemes cuando fue Consejero de Sanidad de Madrid hace más de 2 años.

 Parece ser que el exconsejero no benefició a Unilabs jamás, porque en su mandato, entre 2008 y 2010, no adjudicó nada a la empresa y que ésta, cuando se presentó a los concursos de la Comunidad, jamás resultó adjudicataria. Güemes dejó el Gobierno de Madrid en marzo de 2010 y se incorporó al Instituto de Empresa, donde estuvo hasta el pasado mes de junio en que se incorpora a Unilabs. Es en noviembre cuando esta empresa compra el 55% de las adjudicatarias del servicio privatizado por la Comunidad madrileña.

 No hay nada ilegal. Se han respetado todos los plazos y nada impide a Güemes trabajar en la empresa suiza. Sin embargo, chirría que se incorpore precisamente a la empresa que gestiona el servicio que él privatizó y por eso, la decisión de dimitir que anunció ayer es el mejor camino para todos. Con ello defiende la limpieza de su actuación y con ello las especulaciones y además, aleja el foco de su partido, el PP, que se ha visto acosado por la oposición con este asunto.

 En el fondo de todo este asunto está la mala imagen que los ciudadanos tienen de los políticos, que hace que cualquier asunto se ponga bajo sospecha. En buena medida es la consecuencia de los paños calientes que se han puesto en los asuntos turbios a la hora de pedir responsabilidades. Es incomprensible que haya casos en los que se mantiene en puestos públicos a  personas implicadas en procesos judiciales. Está claro que las acciones ejemplarizantes son muy bien vistas en la vida pública, que con la crisis, tiene una vigilancia más intensa. Políticos y partidos deben hacer un ejercicio de transparencia que ya es una necesidad en la vida española.   

1 comentario

  1. Ha tomado la decision mas acertada pero tampoco se puede estar poniendo bajo sospecha a todo el mundo por todo.Da la impresión de que la oposición en lugar de hacer su trabajo se dedica a buscar escandalos que no lo son ya que el trabajo de Juan José Güemes no era ilegal y él no concedió a la empresa en la que trabajaba nada.Como entremos en esta caza de brujas la politica va a resultar todavia mucho más dañada de lo que ya lo está.

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