Arrancó anoche la campaña de las elecciones en Cataluña y hay que reconocer que Mas ha conseguido su objetivo. No se va a hablar de los problemas que preocupan a los catalanes, que según el CIS son el paro y la situación económica, ni del desastre de la gestión económica que ha realizado en los dos años de legislatura que lleva. Se hablará de la independencia, de si Cataluña tiene o no que decidir y de si la independencia les mantiene en la Unión Europea o no. Mas ha conseguido distraer el debate y se ha dado cuenta de que puede ser una especie de «mesías» que lleva a su pueblo a la «tierra prometida». No importa el precio que pague Cataluña, pero salva sus posaderas para seguir cuatro años al frente de un mandato que promete ser más victimista que nunca.
Ni siquiera la indiferencia de trato que ha recibido en su intento de internacionalizar su “enfrentamiento” con España, paran a un candidato que se cree más un iluminado predestinado a algo importante, que un candidato aspirante a renovar el mandato de un Gobierno en los próximos cuatro años.
Pero no sólo de Artur Mas y sus frivolidades vivirá la campaña; hay otros aspectos muy interesantes como son la situación en la que quedará el PSC, al que todos vaticinan un batacazo, e incluso es interesante saber si como dice el homologo del CIS catalán, el PP pasa a ser la segunda fuerza política en la comunidad.
¡Otra vez en campaña electoral! Con este goteo sistemático de campañas es imposible afrontar las medidas que se necesitan. En cualquier caso estas elecciones en Cataluña tienen un componente territorial enorme, tan grande como las primeras que se celebraron tras la instauración del Estatut. Es seguro que los catalanes votarán condicionados a su territorio, y por eso la campaña va a tener mucha importancia. Si al final el debate es la independencia, se debe explicar con mucha claridad lo que ello significa para Cataluña y ya es bastante evidente que es un comenzar de cero, salir del paraguas de la unidad nacional (que aunque el nacionalismo lo rechace es un gran paraguas), y alejarse del club de los paises de la Unión Europea y comenzar un proceso de adhesión que en el momento actual puede ser un auténtico calvario.
Artur Mas juega con el prestigio y el futuro de Cataluña para conseguir una mayoría absoluta que sólo le da el CIS catalán por los pelos, lo que dice lo incierto del resultado. No merece la pena tanto desgaste ni tanto riesgo, porque Cataluña es mucho más que sus políticos y es un territorio imprescindible para España. El debate de Mas sólo le conviene a él y es temerario jugar con el futuro de los ciudadanos por un interés exclusivamente personal… Que tome buena nota del trato internacional que ha recibido en los últimos días para saber en dónde trata de situar a Cataluña con su deriva independentista.
Buenos días;
El pueblo catalán tiene una gran oportunidad de saber lo que quiere ser de mayor, y lo más importante es que lo hagan por ellos mismos, sin la influencia de ningún politico interesado en desviar o concentrar la atención.
Todos tenemos ante nosotros y con cada decisión que tomamos nuestro destino en nuestras manos, ahora les toca a ellos, es así, les toca jugar.
No quiero opinar, tan sólo expresar que las barreras no son buenas, nunca, y si el mundo ahora es más pequeño es porque hemos sido capaces de acercarnos unos a otros, y a esto si han ayudado las nuevas tecnologías, pero sobre todo el saber que todas las personas necesitamos de nuestro entorno más cercano.
«Cuando un pueblo al lado del nuestro se quema, hay que ir rápidamente a apagar el fuergo, sencillamente porque mañana puede ser el nuestro, y entonces ¿quién vendrá a ayudarnos a apagar el fuego?
El pueblo catalan tiene una decisión de responsabilidad sobre sus generaciones futuras, que piensen antes de actuar y meter la papeleta, una vez dentro el destino estará en marcha.
La Fórmula del Destino