La chulería de una hiena.

 A veces es muy difícil entender por qué la Constitución y la democracia benefician y protegen a quienes no la respetan y la atacan. Es el sistema, y en aras de la convivencia es posible que tenga que ser así, pero lo que no se puede consentir es que quienes así se benefician, encima se rían de los demás… Algo de esto está pasando con el etarra Bolinaga, que se ha beneficiado de un sistema de garantías como el que tenemos en España, cuando él mismo no sólo ha combatido esas garantías, sino que ha inflingido un dolor de por vida a las víctimas de la barbarie del terror y a sus familiares. Su despiadada y asesina actuación como carcelero de Ortega Lara, demuestran hasta qué punto hablamos de un desalmado y una auténtica hiena.

 Bolinaga se muere. No lo mata el sistema, ni los familiares de sus víctimas, no. Lo mata poco a poco un cáncer al que ahora se acoge para pasearse en libertad y con chulería por Mondragón, recibiendo homenajes, actuando como si fuera un héroe y despreciando a quienes rechazan la violencia como ariete político. Una cosa es que se haya acogido a la benévola y humana medida de ir a morir a casa, y otra muy distinta que utilice esta situación para seguir en su esquizofrénica batalla pseudopolítica. Hablamos de seres tan miserables, que ni siquiera cuando la muerte está próxima, son incapaces de arrepentirse y pedir perdón a la sociedad y al pueblo vasco por el daño irreparable que le han causado.

 Estas actitudes son las que hacen que una parte muy significativa de la sociedad piense que una vez más ETA se ha burlado de la justicia para conseguir una libertad de uno de los suyos, a la que no debería de tener derecho por sus crímenes. Lo que debería ser una situación de estricta humanidad, se ha convertido en una suerte de controversia política que vuelve a dañar al estado de derecho. Interior ha advertido que si sigue en su chulería podría revocar su libertad, porque ha salido de la cárcel para morir entre los suyos en lugar de hacerlo en la soledad de la enfermería penitenciaria y no para jactarse de ser libre, debilitado por la enfermedad pero libre, como si exhibiera una victoria sobre toda la democracia. Interior no debe amenazar, debe actuar, porque esperar que haya sentido de la lealtad y de la honestidad en esta caterva, es un error que sólo conllevará dañar más su imagen y ofender a las víctimas del terrorismo.

1 comentario

  1. A mi me resulta despreciable,que semejante energumeno,porque no se le puede llamar persona,se chulee de los Españoles de esa manera.Y en cuanto al daño que le a provocado al pais vasco no estoy de acuerdo,hay tienes las votaciones recientes,bildu,o sea ETA,cada dia mas apoyado por los suyos,pues que con su pan se lo coman.

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